-"Mira"- me dice mi señor ciudadano señalándome el periódico- "El Dr. Estivill dice aquí que la habitación ideal para dormir es aquélla que prescinde de T.V, aparatos de radio, libros y otras cosas que entretengan nuestra atención del sueño, que sea silenciosa y tenga una temperatura entre los 17 y los 22ºC"
Me volví con la cara desencajada hacia él.
- "JA!!!! la habitación ideal, claro, no te jode, que venga el Dr. Estivill a casa. Qué fácil es decir "habitación ideal", seguro que él tiene una casa con una biblioteca, una sala para audiovisuales, un salón sin televisión y con chimenea, las paredes insonorizadas y con aislantes térmicos y habitaciones con sus perfectas camas dobles con las cortinitas a juego. Pero resulta que tú y yo, no vivimos precisamente en la casa ideal. Las ventanas dejan pasar el frío en invierno y el calor en verano, los vecinos son parte de nuestra convivencia, me entero de cuando mean y cuando discuten, hasta de cuando me ponen a parir... Oigo pasar los autobuses cada 3 minutos y el camión de la basura parece que entra en casa a recoger directamente la basura de su cubo!!! Y yo me considero afortunada, que encima tengo habitación para el peque y una sala que hace las veces de despacho, biblioteca, tendedero y "planchadero" y otra habitación para nosotros, pero que le digan eso de la habitación ideal a los que tienen un puñao de hijos y tengan que dormir unos encima de otros.... ay ay ay, que no puedo con la vida!"
De verdad que hay gente para todo, qué fácil es aconsejar cuando se tiene pasta y qué facil es caer en lo absurdo cuando uno se cree una eminencia.
...
Pero me quedé con el runrún, no creáis.
A veces me entran los calores mesetarios, subiendo las escaleras hacia el piso tercero sin ascensor, con la compra colgada a ambos lados, con los brazos colgando más aún y en medio del resuello propio del agotamiento pienso que aquéllo no es vida. De verdad que no.
¿Por qué narices me habré yo hipotecado en un piso así? ¿POR QUÉ? En pleno centro de un bloque antiguo, de pasillos estrechos y con vistas al vecino de enfrente...
¿¿¿Cómo es posible que ese pisito tan cuco que decidimos comprar hace cinco años, tan romántico, tan cascarita de nuez para vivir nuestro amor en plenitud se haya convertido en esas cuatro paredes llenas de vecinos al otro lado????
¿Por qué? ¿Por qué estoy en esta ciudad si yo siempre quise vivir en el campo o en un pueblo con aires reales de pueblo? Quiero una casa para dormir a pata suelta con las condiciones que cuenta el Dr. Estivill!!!! Buahhhhhh, sin ruidos, sin golpes de frío, sin veranos insoportables con las ventanas cerradas por no oir a los coches pasando cada medio segundo, sin escaleras que te quiten el aliento y con vistas al campo oye, al campo con los bichos del campo y no con las cucarachas de la ciudad. Quiero tener cerditos enfangados en su pocilga, beber leche de la teta de la vaca, arrancar los matojos de mi huerta y que los gorgojeos de las golondrinas me despierten por la mañanaAAAAAA!!!
