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miércoles, 3 de diciembre de 2008

EL ARTE DE AMARGARSE LA VIDA de Paul Watzlawick

LA HISTORIA DEL MARTILLO

Un hombre quiere colgar un cuadro. El clavo ya lo tiene, pero le falta un martillo. El vecino tiene uno. Así pues, nuestro hombre decide pedir al vecino que le preste el martillo. Pero le asalta una duda: ¿Qué? ¿Y si no quiere prestármelo? Ahora recuerdo que ayer me saludó algo distraído. Quizás tenía prisa. Pero quizás la prisa no era más que un pretexto, y el hombre abriga algo contra mí. ¿Qué puede ser? Yo no le he hecho nada; algo se habrá metido en la cabeza. Si alguien me pidiese prestada alguna herramienta, yo se la dejaría enseguida. ¿Por qué no ha de hacerlo él también? ¿Cómo puede uno negarse a hacer un favor tan sencillo a otro? Tipos como éste le amargan a uno la vida. Y luego
todavía se imagina que dependo de él. Sólo porque tiene un martillo. Esto ya es el colmo.
Así nuestro hombre sale precipitado a casa del vecino, toca el timbre, se abre la puerta y, antes de que el vecino tenga tiempo de decir «buenos días», nuestro hombre le grita furioso: «¡Quédese usted con su martillo, so penco!»

viernes, 24 de octubre de 2008

PASA SIN LLAMAR Y PISOTÉAME, POR FAVOR

Hace poco leí una cita que me inspiró sobremanera. Teniendo en cuenta la "rachita" emocional en línea descendente que llevo, agradecí a la "divina providencia" que la pusiese en mi camino y ante mis ojos:
Nadie puede hacer que te sientas mal, si no es con tu consentimiento (Eleanor Roosvelt)
Yo tengo otra "cita" que va más conmigo y que también va más en la línea de cómo me estoy sintiendo en estos días:
Cuanto más te agachas, más se te ve el culo.
Y es que, después de algo más de tres décadas vividas, tengo una larga largísima lista de cosas que me hacen sentir mal. Éstas son algunas:
- No soy capaz de decir "no".
- No soy capaz de no sentirme culpable por todo lo que no funciona a mi alrededor.
- No soy capaz de no hacerme responsable de los problemas ajenos para hacerlos propios.
- No soy capaz de no tomármelo todo de forma personal.
- No soy capaz de no luchar contra mí misma.
- No soy capaz de aceptarme tal y como soy.
Ser consciente de estas limitaciones es demencial. Luchar entre lo que sabes que deberías hacer y lo que realmente acabas haciendo supone un absoluto desgaste para mi cerebro. Cuando soy capaz de atender a todo, entonces todo va bien, pero si por algún casual, no lo consigo, siento que he fallado como persona.
Lo cierto es que no sólo me he dado permiso a mí misma para hacerme daño, sino que me temo que también se lo he dado a una gran parte de las personas que me rodean.
Ayer mismo comentaba el tema con una gran amiga que me decía una y otra vez que tenía que ser más egoísta. Pero reconozco que soy incapaz de desprenderme de ese sentimiento de culpa constante. Todo, absolutamente todo me duele.
¿Qué hacer?
¿Es la ASERTIVIDAD la respuesta?

martes, 14 de octubre de 2008

UNA POSIBLE CAUSA PARA LA ESQUIZOFRENIA

La esquizofrenia es una enfermedad grave que afecta a 1 de cada 100 individuos.
Las edades de más vulnerabilidad para desarrollarla se comprenden entre los 16 y 25 años. Cuanto más precoz haya sido el comienzo de la enfermedad, más potencial tendrá para dañar a la persona que la padece.

Los síntomas de los individuos con esquizofrenia se pueden dividir en dos grandes grupos:
POSITIVOS: como alucinaciones (oir, oler, ver sentir algo que no existe) o delirios ("me persiguen los extraterrestres"); NEGATIVOS: absoluta desmotivación y desinterés por todo.
Hasta ahora se barajaban hasta dos posibles causas para esta enfermedad: genética (la esquizofrenia es más habitual en pacientes con antecedentes familiares) o estructural (se han encontrado evidencias en cerebros de pacientes esquizofrénicos donde alguna de sus partes no se ha desarrollado con normalidad).
Pues bien, hoy saltaba a la palestra una nueva causa, se ha observado que el cerebro de una persona con esquizofrenia ha crecido desde su nacimiento más lentamente que un cerebro sano. Siguiendo esta línea, se están estudiando posibles tratamientos que faciliten el crecimiento normal del mismo a fin de evitar esta terrible enfermedad mental.

Hasta ahora, la única manera de atenuar los síntomas de las personas que padecen esquizofrenia es la vía farmacológica así como un buen seguimiento terapeútico.
Y por relacionar el tema con una noticia de actualidad: ayer se concedió el premio Nobel de Economía a Paul Krugman (crítico de la gestión de John W. Bush), pues bien, otro premio Nobel de hace 14 años, John Nash, padecía esquizofrenia. Éste, es uno de los ejemplos de no solo poder convivir con la enfermedad sino además destacar por su brillante inteligencia.
¿Recordáis la película "A Beautiful Mind?"

jueves, 9 de octubre de 2008

OBSESIONES

- ¿Beber agua en una taza de café?- no gracias.
Tengo la pequeña obsesión de utilizar cada utensilio para la función con la que fue ideado, si no, siento que algo no va bien.
Afortunadamente, es algo que sí puedo controlar y efectivamente soy absolutamente permeable. Infinidad de veces he bebido agua en taza de café voluntariamente y no ha conseguido perturbarme anormalmente. Sin embargo, hay personas que no logran esa permeabilidad, que viven absolutamente esclavas de esas limitaciones que le impone su cerebro y que les afecta a su cotidianidad. Hay personas que intentan vivir con su Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) a cuestas, en ocasiones, pueden convivir con su TOC, pero en otras, evidentemente no. El trastorno obsesivo compulsivo (TOC) es un problema básicamente de ansiedad caracterizado por no poder controlar ni suprimir pensamientos o temores anormales que se vuelven persistentes, combinado con conductas defensivas y rituales, repetitivas o involuntarias.
Conozco a gente en mi entorno que convive con sus pequeñas y particulares obsesiones, ¿y tú?


miércoles, 1 de octubre de 2008

INTELIGENCIA EMOCIONAL

Hace unos días, en una conversación con unos amigos me argumentaron por enésima vez por qué pensaban que un conocido nuestro era el más inteligente del grupo... ¡claro! no había caído en que superó sus estudios de ingeniería industrial superior con especialidad en electrónica con sobresaliente, ha formado su propia empresa y se tira todo el día en la carretera viajando de un lado a otro de la Península sin tener tiempo de mirarse al ombligo. Tanto se ha dedicado a su profesión que finalmente su ruptura sentimental hasta no nos ha extrañado... No ha sabido desenvolverse en su aspecto más emocional, no ha sabido manejarse ni resolver sus conflictos, el resultado, se ha escapado de su núcleo familiar, ha dejado mujer e hijos (uno de ellos recién nacido) y aún nadie sabe por qué, y ese nadie se hace extensivo a su propia ex... por tanto ¿qué le falta a esa inteligencia tan extraordinaria?
La inteligencia emocional no está reñida con el C.I pero evidentemente no es lo mismo. La primera supone que quien la posee cuenta con un alto conocimiento de sí mismo, es empático, se autocontrola, fija sus motivaciones en las metas y no en los obstáculos, y posee un amplio abanico de habilidades sociales.
Autores que han estudiado el campo de la inteligencia emocional, han teorizado que una alta inteligencia emocional puede llevar a grandes sentimientos de bienestar emocional y son capaces de tener una mejor perspectiva de la vida. Existe también evidencia empírica que parece demostrar que la alta inteligencia emocional se asocia con menor depresión, mayor optimismo y una mejor satisfacción con la vida. Por tanto, esto sugiere un vínculo entre inteligencia emocional y bienestar emocional.
¿Y dónde o cómo se adquiere esta inteligencia? cómo no, hay que retrotraerse a la infancia. ¿Cómo contribuir como padre a que tu hijo desarrolle esta capacidad? todo lo resume esta frase: TRATA A TU HIJO COMO QUIERAS QUE LOS DEMÁS LE TRATASEN.