lunes, 13 de abril de 2009

LIDIANDO CON EL MAL CARACTER


Hemos estado de vacaciones con unos amigos que tienen un peque de 1 año y algunos meses. Me gustaría decir que mi hijo se ha comportado como todo un niño mayor y ha sabido adaptarse a un niño más pequeño que recibía más atenciones que él, pero previsiblemente no ha sido así: ha estado irascible, ñoño, demandante, cabezota, caprichoso, antipático y un gran número de desagradables etc. Ha puesto a prueba nuestra paciencia y efectivamente, hemos conseguido lidiar con su mal humor de la mejor manera que hemos podido, le hemos hablado con cariño, intentando hacerle entender el porqué de cada situación y queriéndole mucho y además demostrándoselo (atendiendo al dicho de quiéreme cuando menos lo merezca que será cuando más lo necesite). Mal que bien, hemos conseguido no gritarle ni enfadarnos... Pero pareciera que la intensidad de su enfado crecía proporcionalmente a la intensidad de nuestros afectos.

Llegamos a casa el sábado, deseando volver a la normalidad y deseando recuperar a nuestro amoroso y cariñoso retoño, pero ¡sorpresa! no ha sido así. Su carácter sigue siendo arisco y déspota, todo ello unido a sus 39 º C de fiebre, la labor de educar se está convirtiendo en ardua...
Veremos cómo va evolucionando la situación a lo largo de la semana.

miércoles, 8 de abril de 2009

HAPPY HOLIDAYS?

Hoy es el último día de esta semana que trabajo. A partir de mañana tengo vacaciones.
Me pillan con muchas ganas de descansar y con más ganas aún de desconectar.
Mis vacaciones perfectas serían irme con el peque a un sitio de playa, apagar el móvil y dedicarnos a nosotros...
Pero, tengo planazo, me voy al pueblo de unos amigos de mi medio limón... Los amigos son encantadores, pero estos días necesitaría algo diferente.
Nos vemos a la vuelta.

martes, 7 de abril de 2009

NO NO, ESO NO SE DICE.


"No te soporto. Llevas dos meses que no hay quien te aguante. De verdad, no hay quien pueda con tu caracter. O cambias, o... te quedas sola."
Y era cierto, ella llevaba dos meses, puede que más, que no podía ni consigo misma.
No se miraba siquiera al espejo por no aguantar su propia imagen, asqueada de todo.

Las palabras resonaban en su cabeza:

"No te soporto. No te soporto. No te soporto..."

Eso no era lo que esperaba oir precisamente del amor de su vida.

Esos dos terribles meses esperaba comprensión, un momento de escucha sin reproches, un instante de silencio y de apoyo.

Durante años nunca pidió nada a cambio del amor incondicional. Pero un resorte animó a su locura a hacerla ambiciosa. Quería algo, quería que tuviesen en cuenta sus opiniones, quería que la respetasen, que notasen su presencia... y fue cuando se hizo inaguantable.

Encontró un desgarrador "no te soporto" como moneda de cambio a su pasión y la sucesión de los días la volvió anodina y oscura.

Tan oscura que puso un anuncio por palabras en el periódico local:

"SE BUSCA COMPAÑERO, AMIGO, ALIADO, PSICOLÓGO, AMANTE, PAREJA. SE BUSCA VIVO O ... MUERTO. SE RECOMPENSARÁ ORGÁSMICAMENTE"

Y aún hoy sigue vagando por las sensuales líneas de la sección de contactos de la página 10 y las necrológicas de las centrales.

ÓLEO. BOTERO

sábado, 4 de abril de 2009

ENSOÑACIONES

Extendió sus arrugaditas manos, de piel igual a una uva pasa, para deleitarse con la suavidad de las sábanas. Acariciaba como buscando para encontrarse.
Le hablaba a él en un susurro, quizá para no despertar del todo aquellos viejos recuerdos, recuerdos arrugaditos como su piel.
- "Amor, ahora me acuerdo a menudo de todas las veces que renuncié al calor del colchón y a la hiel de tu cuerpo. Cuántas veces intenté dormir en ese incómodo sofá de dos plazas para no aguantar nuestros aún más incómodos silencios."
Y de sus labios se adivinaba una levísima sonrisa, apenas sin fuerza, pero sonrisa al fin y al cabo.
- "Me acuerdo como si fuese ayer, de todas las veces que fui a darme eternos paseos por nuestra ciudad, porque necesitaba un respiro de ti, ¿tú te acuerdas?"
Y se le encogía el corazón con tan solo ese pensamiento.
- "Recuerdo nuestros enfados y nuestras miles reconciliaciones."
Y volvía a pasear sus dedos por las sábanas, con olor a jabón casero y a colonia de bebés. Esas sábanas de aquel lado de la cama en la que ella jamás había dormido.
- "Cuántas veces dejé de estar a tu lado, cuántas veces te quise cambiar. Pero éramos así y pasó la vida y así nos quedamos."
Se mantenía acurrucada en sus palabras.
- "El tiempo nos amansó. El cariño nos enseñó a aceptarnos."
Tan viejita ella, ese día no se levantó a ver el amanecer. Notaba los pies fríos y cada instante de su juventud se mostraba nítido en su memoria.
- "Te fuiste de mi lado, tan inesperadamente para no volver jamás. Acostumbrada a estar siempre contigo. Y ya no hubo más sofá, ni eternos paseos, ni reconciliaciones, ni besos."
Y sus pequeños ojos del color de la miel, se cerraban en torno a sus miles de ensoñaciones.
- "Espérame donde estés ahora, que seguro hoy cenamos juntos, después de tanto tiempo."

miércoles, 1 de abril de 2009

Y POR QUÉ DOS Y DOS SON CUATRO


Así empezó mi sufrida experiencia en el mundo de las matemáticas. Lo recuerdo como si fuese ayer:
Allí estaba mi hermano, tres años mayor que yo, explicando a una niña de 6 años la suma (sin llevar). Parece incomprensible que un padre le encargue a un niño de 9 la educación de su hermana, pero la cosa cobra sentido si ese niño saca todo con matrícula de honor. Mi hermano, con esa madurez que ya demostraba para un niño de su edad, se sentó a mi lado e hizo la suma fácilmente, él me dijo: "Mira, dos y dos son cuatro." a lo que yo, ingenuamente pregunté "Y ¿por qué?, a lo que él contestó "Pues porque sí, porque si tú tienes dos caramelos y yo te doy otros dos, entonces al contarlos, te da cuatro"...
Ya empezábamos con los problemas. A esa altura de la explicación yo ya estaba hecha un lío y así se lo planteaba a mi hermano:
"Ya, ya, pero lo que no entiendo es por qué le llamas dos al número y por qué el número representa dos cosas... y por qué hay que sumar dos cosas con otras dos para que nos dé cuatro. Quién decidició ponerle el nombre a los números y por qué, es más, quién decidió llamarle suma a hecho de acumular cantidades..." "Por qué tengo yo dos caramelos, quién me los ha dado, y por qué tú me darías dos caramelos, con lo goloso que tú eres..."
En fin, mi hermano nunca entendió mucho de filosofía, cuanto menos con 9 añitos, y si en algún momento de su vida la tuvo que estudiar y sacar matrícula de honor en esa asignatura lo hizo, pero eso nunca supuso que la filosofía entrase dentro de él.
Y ahí estaba su hermanita tocapelotitas, preguntándole algo realmente absurdo (existencial para mi) a lo que él solo sabía resolver de una única manera:
"Mira Gemma, dos y dos son cuatro porque sí, porque lo pone en el libro, así que tú, te lo estudias y te lo aprendes y te dejas de tanta tontería..." "Además, lo de los caramelos es un ejemplo práctico."
Y ahí empezó mi torpe aprendizaje de las matemáticas (y encima sin caramelos para endulzarlo todo un poco), preguntándome el por qué de todo, hasta el punto de dudar el por qué una bombilla debía caer a determinda velocidad dentro de un tren que iba a una velocidad constante... Esto ya supuso el colmo para mis arrebatos filosóficos... "¿Quién habrá sido el responsable de mantenimiento de ese tren como para no darse cuenta de que la bombilla no estaba bien enroscada?"
Aún en este punto de mi vida que me encuentro, sigo sin saber por qué narices dos y dos son cuatro....