viernes, 17 de abril de 2009

"ASENSUAL"

Esta mañana he vuelto a comprobar lo poco erótica que soy.
Al ir a vestirme, he decidido que hoy me arreglaría un poco más, que hasta me calzaría mis botas de tacón, me pintaría el ojo a conciencia y estrenaría cara de mujer fatal.
Todo iba bien, bajo control, hasta que he decidido ponerme las medias. Justito en ese momento he perdido una parte bastante importante de feminidad.
Quería vestirme las medias con ese aire a lo "Marilyn Monroe" cantando el "Happy Birthday Mr President" y me disponía a adquirir esa pose con morritos y todo (por si mi chico me veía sintiese que de verdad está enamorado de una Star), cuando el universo ha empezado a conspirar contra mi.
Lo primero de todo, la media no me daba ninguna pista sobre dónde iba lo de "alante" y lo "atrás", poniéndola recta, un talón señalaba el norte y el otro el suroeste. Al meter el pie, efectivamente cada talón seguía señalado un punto cardinal diferente. Los sudores han arremetido contra esta pobre y arrugada estrella venida a menos, y se me ha empezado a pegar la lycra hasta en el carnet de identidad. Por fin he conseguido embutir un muslamen y cuando he conseguido meter el segundo, me doy cuenta que el tiro me queda tipo panti y la cintura tan retorcida que no sabía si era yo o es que de repente el culo me quedaba en la parte delantera...
He maniobrado varias veces hasta que definitivamente me he caído al suelo con las piernas hechas un nudo y más desmoñá que "La Pantoja de Puerto Rico".
Definitivamente, no valgo para estas "tesnologías" tan femeninas, os lo juro. Ya apuntaba maneras de pequeña con los leotardos.

Feliz fin de semana.

miércoles, 15 de abril de 2009

ARAR LA TIERRA. Parte I

El abuelo siempre olía a tierra.

De tanto cultivar el campo con sus manos, la arena se le había colado entre las uñas y por los poros de la piel se había traspasado a su sangre. Atravesándole para siempre, vareándole el alma.

Era como un sólido tronco de olivo, algo achaparrado en estatura, de retorcidos huesos y con ojos de color verde aceituna.
Y para cuidarse de la brasa del verano manchego, de la elástica fibra del mimbre se aprovechaba para fabricar sus propios sombreros. Tardes se tiraba el hombre entretejiendo sentado en el patio empedrado: Ora apoyado en el poyo de la entrada, ora manchando sus espaldas con la cal blanca y azul de la casa de adobe. Rumiando sus recuerdos ... siempre rumiando sus recuerdos.

Había nacido en Córdoba y se crió más pobre que los marranillos que cuidaba. Aprendió desde chico a engordarse con las algarrobas de los cochinos, y metido en el cenagal, se cuidó mucho de desarrollar hocico y no boca. Del hambre de la guerra aprendió a comer a puñados que así se engordaban todos.

CON LA CARA LAVÁ Y RECIÉN PEINÁ

Hace poco en El Mundo de Armandilio leí una entrada que me encantó. Para los que no lo hayan leído antes, aquí la tenéis:

Mamá es esa señora con bigote y trencitas en los pelos de las piernas que jura que en cuanto tenga un huequito, sólo uno, se depila.
Mamá es esa señora que lleva en el bolso un pañuelo con mis mocos, un paquete de toallitas, un chupete y un pañal de emergencia.
Mamá es ese cohete tan rápido que va por casa disparado y que está en todas partes al mismo tiempo.
Mamá es esa malabarista que pone lavadoras con el abrigo puesto mientras le abre la puerta al gato con la otra, sosteniendo el correo con la barbilla y apartándome del cubo de basura con el pie.
Mamá es esa maga que puede hacer desaparecer lágrimas con un beso.
Mamá es esa forzuda capaz de coger en un solo brazo mis 15 kilos mientras con el otro entra el carro lleno de compra.
Mamá es esa campeona de atletismo capaz de llegar en décimas de segundo de 0 a 100 para evitar que me descuerne por las escaleras.
Mamá es esa heroína que vence siempre a mis pesadillas con una caricia.
Mamá es esa señora con el pelo de dos colores, que dice que en cuanto tenga otro huequito, sólo otro, va a la pelu.
Mamá es ese cuentacuentos que lee e inventa las historias más divertidas sólo para mí.
Mamá es esa cheff que es capaz de hacerme una cena riquísima con dos tonterías que quedaban en la nevera porque se le olvidó comprar, aunque se quede ella sin cena.
Mamá es ese médico que sabe con sólo mirarme si tengo fiebre, cuánta, y lo que tiene que hacer.
Mamá es esa economista capaz de ponerse la ropa de hace cientos de años para que yo vaya bien guapo.
Mamá es esa cantante que todas las noches canta la canción más dulce mientras me acuna un ratito.
Mamá es esa payasa que hace que me tronche de risa con solo mover la cara.
Mamá es esa sonámbula que puede levantarse dormida a las 4 de la mañana, mirar si me he hecho pis, cambiarme el pañal, darme jarabe para la tos, un poco de agua, ponerme el chupete, todo a oscuras y sin despertarse.
¿La ves? Es aquella, la más guapa, la que sonríe.


Él dice que fue un mensaje tipo "spam", pero le agradezco el detalle de hacerlo blogpúblico, para mi es todo eso que me gustaría que mi hijo sintiese por mi, o al menos, esa herencia de amor que quisiera se llevase con él. Y decir que para mi tendría el mismo sentido si en vez de mamá, dijese papá...(hasta en lo de la depilación ;D)

martes, 14 de abril de 2009

DESTRIPADA


El tren le llevaba a toda velocidad casi sin poder apreciar el verde paisaje primaveral.
Con esa media mirada con la que veía el mundo, sus ojos se detuvieron para leer. Ella se veía reflejada entre las líneas de aquella mano incisiva... y sentía enrojecer su rostro.
...y a pesar de encontrarse con sus vísceras sobre la mesa desplegable del asiento 13,
se sentía más viva que nunca.

lunes, 13 de abril de 2009

POR CORTESÍA DEL EMBELLECEDOR DE BLOGS

Cuenta la leyenda que un humilde hombre iba embelleciendo el mundo con tan solo poner los ojos en él.
Y cuenta la historia que ese hombre se fijó en un pequeñísimo paisaje de letras e imágenes y con un brillo de iris y un ligero movimiento de manos... se produjo el cambio.


Y aquí lo tenéis... para el disfrute de todos y de mi misma.