Compañeros bloggeros pediatras, no os sintáis ofendidos por las opiniones que verteré a continuación, tan solo soy una madre insomne que no entiende de medicina ni farmacología y que busca desesperadamente un remedio -caserillo si puede ser- para que mi hijo pueda dejar de estar tan malo cuando se pone malo, que últimamente es muy a menudo.
Quiero que sepáis que mis visitas al pediatra se reducen básicamente a:
1. Revisiones anuales.
2. Vacunas.
3. Excepcionalmente cuando lo que padece mi hijo le lleva durando una semana.
y 4. Cuando la fiebre le ha llegado a 40 º C en las últimas 72 horas y no remite.
Con esto quiero decir que no soy nada asidua a la sala de espera del ambulatorio de turno y que no seré yo la que "pete" urgencias por cosas leves.
Es posible que nuestros pediatras estén jartitos de padres pesadísimos que van a la primera de cambio porque la caca del nene presenta guisantes enteros en su interior, es posible que por eso y por otros muchos motivos se parapeten detrás de su ordenador y te miren pocas veces a la cara para por lo menos tranquilizarte, o por lo menos tomarte en serio cuando vas a visitarles.
Lo que iba diciendo, mis dos últimas visitas han sido más seguidas de lo esperado, osea que en este año entrante, mi peque ha visitado a su médico la friolera de dos veces.
La primera vez fue hace un mes cuando al nene, de repente y sin previo aviso, le da una crisis asmática de agárrate y no te menees, al tiempo que le empiezan a brotar unas pequeñas ronchas por su cuerpo serrano. Ante este arrebato enfermil, los papis de las criaturas esperan durante todo el fin de semana a que se le pase , sopesando que quizá sea algo que haya comido y le haya dado alergia, o quizá el cambio de detergente de la ropa, o las consecuencias del cambio climatológico, ¿quizá la capa de ozono? pero viendo que la cosa le iba y le venía, decidimos llevarle definitivamente a urgencias del ambulatorio (que no del hospital) con la gran fortuna de que mi hijo se cura milagrosamente en el camino y cuando nos sentamos frente al médico mi niño tenía más salud que un bonsai en el jardín botánico. El diagnóstico del médico fue brutal, practicamente nos insinuó que nos estábamos inventando el tema como excusa para dar un paseíllo el domingo por la tarde. Sus palabras fueron: Si el niño no tiene nada, no le puedo recetar nada y menos basándome en lo que me decís... Pues sí, es lógico, pero TE JURO QUE NO ME LO HE INVENTADO, QUE YO LO HE VISTO, QUE SÍ, QUE TENÍA RONCHAS Y NO PODÍA RESPIRAR.... LO JURO...
La segunda y última vez de visita pediátrica, ha sido por algo que le ocurre a menudo, el peque se resfría y no le va a más, pero como le vaya a más, le entra la tos perruna que no arranca ni pa´lante ni pa´trás, os aseguro que sin exagerar, se puede tirar tosiendo a ritmo de segundero durante un día entero con su noche correspondiente. El nene no tiene ni fiebre, ni ojeras, solo el moquillo colgando y esa tos que se te mete hasta en la misma mielina... a punto de darme un cortocircuito neuronal.
Después de no pegar ojo en toda la noche y el niño quejándose de tener agujetas hasta en los párpados por tanto toser y toser, me presento a su pediatra pidiendo una solución y va y me dice serenamente que ES QUE EL NIÑO TIENE QUE TOSER, que está resfriado y que cuando uno se resfría TIENE QUE TOSER.
TO-CA-TE LAS PE-LO-TAS MA-NU-EL!!!!!
¿Que tiene que toser? perdona pero no me fastidies que si tiene que estar tosiendo durante más tiempo va a echar hasta los puñeteros pulmones por la boca. ¿Que no me puede dar nada porque tiene que toser?
Pues me voy directa al puñetero médico de cabecera para que me de un puñetero valium porque como siga oyendo toser a mi hijo A MI ME VA A DAR UN ATAQUE.
Y es que, ser madre es duro a veces, pero ser una madre frustrada por no poder ayudar a que tu hijo se sienta mejor ES PEOR TODAVÍA, y ser una madre frustrada y además con sueño puede ser MORTAL de necesidad.... y ahí lo dejo.
Reivindico mi derecho a ser esa persona que se asusta cuando su hijo no mejora enseguida, reivindico mi derecho a comportarme como un ser humano desorientado que pierde el sentido común 23,5 horas de las 24 que tiene el día, reivindico mi derecho a poder ir al pediatra sin que se me enfade el profesional de turno porque voy por una chorrada, de verdad, un poquito de comprensión ¿o es que aquí para ser padre hay que desarrollar superpoderes?
Las cavilaciones de una ciudadana común... que a veces camina con firmeza y otras veces dudando.
miércoles, 29 de abril de 2009
martes, 28 de abril de 2009
EN EL CAMINO
Recuerdo nuestros paseos a ninguna parte.
A ti como el origen y el destino de mi trayecto.
Recuerdo nuestras conversaciones absurdas,
palabras cubiertas de una capa de chocolate,
frases hechas para disfrutarlas comiéndolas.
Recuerdo tocarte para tocar el cielo,
y sentir el recorrido de una caricia
terminada en un beso.
Recuerdo el pulso acelerado,
de una tarde de cine, de guiones y películas en blanco.
Te recuerdo como amante.
Te observo en la penumbra,
en esta casa que ahora es la nuestra.
La casa con la que soñábamos
en esa oscuridad de parque,
con suelo de hierba.
Te observo al borde de la cama,
acariciando otras manos,
besando otra cara,
queriendo, sonriendo,
te observo mientras tus ojos se iluminan.
Te observo como padre.
Y sé que algún día recordaré
junto a ti
este camino recorrido
como compañeros de viaje.
A ti como el origen y el destino de mi trayecto.
Recuerdo nuestras conversaciones absurdas,
palabras cubiertas de una capa de chocolate,
frases hechas para disfrutarlas comiéndolas.
Recuerdo tocarte para tocar el cielo,
y sentir el recorrido de una caricia
terminada en un beso.
Recuerdo el pulso acelerado,
de una tarde de cine, de guiones y películas en blanco.
Te recuerdo como amante.
Te observo en la penumbra,
en esta casa que ahora es la nuestra.
La casa con la que soñábamos
en esa oscuridad de parque,
con suelo de hierba.
Te observo al borde de la cama,
acariciando otras manos,
besando otra cara,
queriendo, sonriendo,
te observo mientras tus ojos se iluminan.
Te observo como padre.
Y sé que algún día recordaré
junto a ti
este camino recorrido
como compañeros de viaje.
miércoles, 22 de abril de 2009
¡ADOLESCENTES! ESA BONITA PALABRA
Habrá algunos que no sepan que he encontrado un segundo trabajo en el que ocupar dos tardes a la semana durante dos orillas. He conseguido retomar mi labor educativa en un IES público impartiendo clases en el PROA con la especialidad Inglés (como no podía ser de otro modo, en España si sabes decir Hello con gracia ya piensan que eres nativa)
Los chiquillos tienen la hermosa edad de 16 o 17 años y están en 4º de la ESO. ¿Qué puedo decir de esa maravillosa etapa como lo es la adolescencia? nada, salvo que la rapidez con la que estoy engullendo mi bocata de jamón, denota claramente la preocupación que tengo.
Lo cierto es que empecé el lunes aunque mi estreno oficial era mucho antes pero no se produjo por absentismo escolar, o lo que es lo mismo, no apareció ni un triste alma por mi aula durante dos días alternos, eso sí.
¿Qué es lo que más me preocupa de dar clases a adolescentes con un expediente académico de 8 asignaturas suspensas? pues en realidad y como supondréis, el tratamiento que le tengo que dar al grupo.
En grupos así, casi siempre lo que menos importa en la clase es el contenido de la asignatura, más vale que les entres con buen pie y las formas pegagógicas les lleguen, que si no, chungo chungo, los alumnos pueden hacer de esta tarea un imposible.
No creáis que me da igual cómo aprendan o si les motivaré a recibir el inglés como algo importante, ¡que a mi este tema me quita el sueño!. Para mi y por supuesto para ellos, es más relevante el CÓMO que el QUÉ...
Después de mucho pensar y sin saber cómo será este grupillo que viene a tener un máximo de 14 chavalot@s, planifiqué mi estrategia de abordaje, que consiste más o menos y a grandes rasgos en entrar en clase pisando fuerte dejándoles ver que puedo llegar a ser una auténtica capulla in extremis, sonriendo poco y poniendo normas claras y concisas desde el primer día... después ya irá suavizándose el tema en función de cómo evolucionen las cosas.
El hecho de ser un profe de los guays, de los enrollados desde el minuto 1, no funciona, ellos te toman como una persona fácil de convencer y llevar y acaban tomando el control del aula y por defecto, boicoteándote el curso.
Así que, así fue como me presenté el lunes y aunque solo vinieron tres, el plan funcionó y me respetaron -que tal como están las cosas en secundaria, es decir mucho-.
Sin embargo, sé que no debo dormirme y trabajar mucho. Dar clase cuando tus alumnos te importan, consiste en desarrollar una ardua labor y una dura batalla que no siempre se gana.
Me gusta dar clase y sin consigo llegarles, me sentiré orgullosa de mi labor.
Ya os contaré...
De momento, a las 16.oo salgo de aquí en dirección al Instituto, dispuesta a darlo todo.
Como diría el Captain Jack Espárrago: AL ABORDAJE....
Los chiquillos tienen la hermosa edad de 16 o 17 años y están en 4º de la ESO. ¿Qué puedo decir de esa maravillosa etapa como lo es la adolescencia? nada, salvo que la rapidez con la que estoy engullendo mi bocata de jamón, denota claramente la preocupación que tengo.
Lo cierto es que empecé el lunes aunque mi estreno oficial era mucho antes pero no se produjo por absentismo escolar, o lo que es lo mismo, no apareció ni un triste alma por mi aula durante dos días alternos, eso sí.
¿Qué es lo que más me preocupa de dar clases a adolescentes con un expediente académico de 8 asignaturas suspensas? pues en realidad y como supondréis, el tratamiento que le tengo que dar al grupo.
En grupos así, casi siempre lo que menos importa en la clase es el contenido de la asignatura, más vale que les entres con buen pie y las formas pegagógicas les lleguen, que si no, chungo chungo, los alumnos pueden hacer de esta tarea un imposible.
No creáis que me da igual cómo aprendan o si les motivaré a recibir el inglés como algo importante, ¡que a mi este tema me quita el sueño!. Para mi y por supuesto para ellos, es más relevante el CÓMO que el QUÉ...
Después de mucho pensar y sin saber cómo será este grupillo que viene a tener un máximo de 14 chavalot@s, planifiqué mi estrategia de abordaje, que consiste más o menos y a grandes rasgos en entrar en clase pisando fuerte dejándoles ver que puedo llegar a ser una auténtica capulla in extremis, sonriendo poco y poniendo normas claras y concisas desde el primer día... después ya irá suavizándose el tema en función de cómo evolucionen las cosas.
El hecho de ser un profe de los guays, de los enrollados desde el minuto 1, no funciona, ellos te toman como una persona fácil de convencer y llevar y acaban tomando el control del aula y por defecto, boicoteándote el curso.
Así que, así fue como me presenté el lunes y aunque solo vinieron tres, el plan funcionó y me respetaron -que tal como están las cosas en secundaria, es decir mucho-.
Sin embargo, sé que no debo dormirme y trabajar mucho. Dar clase cuando tus alumnos te importan, consiste en desarrollar una ardua labor y una dura batalla que no siempre se gana.
Me gusta dar clase y sin consigo llegarles, me sentiré orgullosa de mi labor.
Ya os contaré...
De momento, a las 16.oo salgo de aquí en dirección al Instituto, dispuesta a darlo todo.
Como diría el Captain Jack Espárrago: AL ABORDAJE....
lunes, 20 de abril de 2009
"UNA VIDA SEXUAL SANA O NO, PERO VIDA SEXUAL"
Hoy he visto un anuncio en una cadena de TV que pregunta exactamente ¿qué es para ti una vida sexual sana?
El anuncio comienza por una pareja liándose mientras sus respectivas voces en off se preguntan si deben ponerse condón o no...
AY! almas cándidas, cómo se nota que la pareja es soltera y que se trata de un rollete pasajero...la pasión se nota en el ambiente...y la única preocupación es si ponerse condón o no...
Cuando una es madre, la cosa es bastante diferente...
Para mi una vida sexual sana sería desatarme la melena y coger a mi hombretón por banda cuando me apeteciese, donde me apeteciese y en la postura que me apeteciese. Peeero, ya he dicho, que una es madre y los momentos se limitan:
a) cuando el peque está dormido (que generalmente sucede cuando uno o el otro o ambos estamos también dormidos). Resultado: vida sexual = 0
b) cuando el peque está jugando en la habitación contigua. Resultado: que sea algo rapidito ah! y sin hacer demasiado ruido que el peque nos oye y como le de por entrar ya estamos inventando una excusa de las buenas... por eso siempre con la luz apagada y las persianas bajadas, así si entra no ve tres en un burro ni dos cabalgando. ;D
c) cuando el peque está en el cole... ¡imposible! porque nosotros estamos trabajando. Resultado: vida sexual = 0 o bien te lo montas con el compi de turno (y yo no tengo compi...)
d) cuando estás de visita en casa de los abuelos, mientras ellos juegan con el peque... vale, puede resultar morboso, pero siempre las prisas, siempre las prisas...
y un último caso, que fue el que me pasó el fin de semana.
La situación era la siguiente: pleno campo, primavera, el peque con la familia campeando y nosotros, viendo la casita que se está construyendo mi padre en ese terreno. En ese momento, mi chico y yo nos miramos ¡por fin! como adolescentes buscando una farola apagada en una calle desierta. Nos metemos en una de las habitaciones... imaginaos la situación de dos padres primerizos, estresados la mayor parte del día y buscando SU único momento juntos desde hace muuuucho tiempo... Vaaaale, no estaba planeado, así que el morbillo estaba asegurado, que si yo me quito la bota y se me queda atascada a mitad de pantorrilla, que si él no encuentra el cordón del zapato y casi se hace un esguince con las prisas, que si pongo la pierna encima de este ladrillo y el ladrillo se me cae en el dedo gordo, "focaliza tu atención, focaliza tu objetivo" ... espera, espera que tengo una brillante idea que yo me siento en esta viga que hay en el suelo, ahora, ahora me siento y ... no tengo movilidad alguna porque estoy entre dos cajas de azulejos y el maletín de herramientas, pues me levanto otra vez, la ropa se llena de polvo, yo me pincho con un clavo... "focaliza tu atención, focaliza tu atención...", conseguimos darnos un beso pasional sin rompernos ningún hueso y cuando la cosa está ya calentita ¡zas! mi padre abre la puerta de su casa con un pelotón de familiares detrás para ver cómo está quedando la obra....
Yo medio en pelotas, mi chico en pelota entera pero con el zapato colgando... y aquí disimulando como si el hecho de que toda la familia te esté observando en los preliminares fuese lo más normal del mundo...como si estuviésemos buscando una lentilla: "pues sí, pues sí, la casa está quedando muy acogedora" - se me ocurre decir a mi.
¡Vaya! que faltaban las cámaras fotográficas para que aquéllo pareciese una visita turística al corazón del Molino Rojo.
Y después de ver el anuncio, yo me sonrío y pienso para mi ¿que qué es una vida sexual sana? coño, pues muy facil ¡TENER VIDA SEXUAL!!! que ya no sé ni dónde está el punto G!!!
IMAGEN: paseusted.org
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