jueves, 26 de marzo de 2009

INCOMPLETAMENTE YO


Apoyada sobre el aféizar de la ventana del quinto piso,
el paisaje me encandila con su extraña belleza de desiguales bloques bañados de rojas tejas,
de desacompasadas esferas de polen bailándole al viento en la cara ...
Se me ocurre que quizá me quede a vivir en las alturas, porque en las bajuras me siento pequeña.
Desde este alto lado del mundo, me siento grande yo,
con grandes sentimientos, con grandes expectativas,
con grandes visiones, con grandes ideas.
Pisando el suelo de la calle, el suelo me pisotea,
siento que no soy nadie y que nadie me espera al abrir la fría puerta.
A ras de adoquines, siento que nadie me mira, ni me mirará jamás
salvo cuando necesiten quitarme de su misma trayectoria.
Pero heme aquí tan elevada que ya no hay tiempo, ni líneas, ni memoria para las pequeñas penas de la vida...
Ya que mis ojos ven lo que mi alma quiere, libre de telarañas de oscuros rincones, contemplo los tejados de otras casas.
Ya que mi alma siente lo que mi cerebro quiere y nadie interrumpe el hilo de mis grandes cavilaciones, el aliento presuroso se aligera entre mis dientes.
Desde un quinto piso o desde un quinto pino, me encapricho en sentir que alguien habrá en el mundo que me quiera porque sólo me entienda a veces.
Desde las altas cumbres de los pisos enladrillados, asomando por los cuencos ventanales,
se me antoja sentir que alguien me estará pensando ahora mientras esboza una suculenta sonrisa.
Desde aquí, tan alejada de los subsuelos,
inmensamente certero es
que sé que no sólo me llorarán cuando haya muerto.
Rozando casi la punta de los cirros con la punta de mis dedos,
no sería yo sin este humor de perros o sin este amor de madre, mujer soñadora,
no sería yo sin este reir a carcajadas o llorar saladas mares de agua,
no sería yo sin este desbordante sentir de un latido o el repentino enmudecer de mis labios,
podría intentar ser otro modo de yo ...
yo acaso de otro modo..
quizá con otro corazón...
con otra pasta modelando cada línea curvada de mi cuerpo...
sería sin embargo,
incompletamente yo,
...
incompletamente yo,
...
completando,
...
un puzzle de piezas perdidas.
-

martes, 24 de marzo de 2009

REPRIMIENDO INSTINTOS ASESINOS


Últimamente tengo sueños escrabosos, con armas de por medio, tiroteos, cuchillos cortando carne, seres humanos muertos. Me despierto sobresaltada.

En psicología se habla de homeostasis, un estado fisiológico de equilibrio. De modo que cuando se produce un desequilibrio, el organismo hará lo imposible por mantener la constancia de su ambiente interno. Muchos psicólogos han tratado de aplicar el concepto de homeostasis al aspecto social de la motivación, y aunque no existe un acuerdo total, hay gran cantidad de pruebas que sugieren la existencia de proceso de equilibración de la conducta, por tanto de las motivaciones psicosociales.

Aplicando esta teoría de la homeostasis a mi vida (que aprendí y se me quedó grabada a fuego en la carrera de psicología), lo que se puede deducir es que durante el sueño libero aquéllo que reprimo en mi estado de vigilia, de esta forma mantengo el equilibrio. Y para averiguar qué ha pasado en mi realidad para que durante el sueño tenga que exteriorizarlo, he hecho una pequeña evaluación de estos últimos días.

Lo que recuerdo como más reciente y como situación en la que me he reprimido, fué hace unos días, cuando llevé al peque a urgencias, después de varias semanas esperando a que su naturaleza actuase y se recuperase por propia iniciativa, decidimos no esperar más y llevarle al hospital. Era domingo y mi hijo estaba realmente asfixiado, tenía una especie de crisis asmática y le habían salido ronchas por todo el cuerpo, llevaba así desde la noche anterior, al llegar allí, habían remitido todos los síntomas y su médico, tras dos segundos de auscultación dijo que no podía recetarle nada, que el nene estaba bien, que respiraba perfectamente y que lo más que nos podía recomendar para su piel era "hidratarle mucho". En ese momento entendí, no podía hacer nada, pero cuando salimos del hospital y en el camino mi hijo se puso otra vez mal, fatal... quise estrangular al médico que le atendió en tres segundos y no indagó más en nuestra exposición de los hechos. Sin embargo, tragué ese puro deseo de matar a todos cuantos ejercen mal su profesión y me fui a casa con la paciencia restaurándose en mi interior.

La segunda situación se me presentó al leer la entrada de un blog que SW nos animó a leer, y es la historia de Miquel, un pescador, que dejo enlazada aquí. Cuando las injusticias me pueden, me pongo furiosa, pero lejos de desahogarme, intento tranquilizarme, racionalizarlo todo y a otra cosa mariposa.

La última fue una situación entre mi padre y mi pareja, sin entrar en más detalles, el hecho es que yo estaba justo en medio de ambos, y entendiendo la postura de los dos, ambos me pedían decantarme hacia uno u otro. Finalmente, me enfadé con los dos, que es lo que suele pasarme cuando estoy en medio de un asunto que además ni me va ni me viene.

Y así, traga que te traga, respiración tras respiración, pausa, relajación... mi inconsciente ha dicho basta y ha necesitado un escape a través de los sueños. Y estos sueños se han traducido en lo que realmente me apetece hacer en situaciones extremas donde me siento frustrada, y no me refiero a matar a todo el que se me ponga por medio, pero si en meterle un buen tirón de orejas...

No es bueno tanto autocontrol, lo sé, pero afortunadamente y en mis actuales pocas horas de sueño mi cerebro sabe hacer un buen trabajo y me desahogo, ¡vaya que me desahogo!

sábado, 21 de marzo de 2009

HAY O NO HAY PACTO


Después de cinco años de convivencia, hay cosas que fluyen como fruto de andar tanto el camino y hay otras que no. Os conté que hace unos días decidimos viajar para celebrar el 93 cumpleaños de mi abuela, para ello tuvimos que alquilar un vehículo ya que hemos vendido el nuestro y aún tardarán en entregarnos el nuevo. El tema del alquiler resultó ser más caro de lo previsto y al final la cosa nos salió por un buen pico... de esta situación surgió un pequeño intercambio de opiniones, mi pareja no estaba convencido de haber hecho bien alquilando el coche para un solo día a lo que yo argumenté que habíamos tomado la decisión conjuntamente.

Lo cierto es que, de la convivencia, el tomar decisiones conjuntamente es lo que más me cuesta. Me da pereza tener que poner sobre la mesa cada situación sobre la que tenemos que participar los dos, un ejemplo: si llevamos al peque al médico o no, si quedamos el fin de semana con unos amigos o con otros, si vamos de viaje a un sitio o a otro, si comemos en casa de los suegros o no, si contratamos a un electricista o a otro, si celebramos el cumple del peque con unos, con otros o con todos... puf! tanta decisión conjunta me abruma y me cansa.

A mi me encanta tomar decisiones sencillas y sin dar demasiadas vueltas al asunto, tomar decisiones acertadas o equivocadas pero rápidas, prácticas, casi intuitivas sin tener que supervisar cada punto de cada aspecto sin tener que llegar continuamente a pactos, o ceder en unas cosas, o no transigir en otras, limar o no limar asperezas pactar o no pactar. Seguramente todo esto imprescindible para la comunicación en pareja, pero ¡qué rollazo!

miércoles, 18 de marzo de 2009

O MORIR EN EL INTENTO



Me cuesta llevar al peque al médico a la primera de cambio. Así que el pooooobre ha estado dos días con dolor de tripa y sin ningún síntoma externo, salvo por sus verbalizaciones de dolor, no había fiebre, ni vómito, ni nada de nada...Ha aguantado el tirón como ha podido, es decir encontrándose mejor por las mañanas y en vela por las noches. Así que hemos estado de imaginarias durante todo ese tiempo. En estas circunstancias a mi me da por pensar y por intentar aprender del momento.

Evidentemente, lo primero que me daba por pensar a primerita hora de la mañana al tener que ir a trabajar es en que me tragase la cama. Pero, mamá ya ha crecido y tiene que afrotar las consecuencias de la madurez. Así que, haciendo de tripas corazón e intentado hacer que mi vida no sufriese ningún parón por esta circunstancia.


Después del segundo día sin dormir, la cosa es aún peor, una entra como en una especie de mundo paralelo donde te ves desde fuera y donde ejecutas las tareas una a una, pero bajo la fluorescencia de la visión túnel que no te permite otra cosa salvo hacer y no parar y no pensar.


Lo que aprendo de estas situaciones es a ser cada vez más paciente y a controlar mis instintos de serial killer. Y es que desde que soy mami, trabajadora en casa y fuera de ella, no me queda otra que superarme a mi misma día tras día.

lunes, 16 de marzo de 2009

HARTITA, JARTITA, HASTA EL MOÑO

A veces me saco de quicio yo misma.
He supuesto que el viernes tenía puente y mira tú por donde, resulta que nanai de la china mandarina.
Después de la que he liado para irme de viaje y ver a mi abuelilla que celebra su 93 cumpleaños!!! De verdad, que no puedo con la vida.
Hemos alquilado un coche, porque por si no os lo había contado, hemos vendido nuestro maravilloso Skoda de apenas 4 años... Snif, snif, que ya estábamos cansados de gastarnos dinerete en reparaciones y revisiones varias y recambios varios.
Y aquí andamos, con alquileres de 60 € el día, para ahora tener que ir y volver en el día... Me cago en tó lo que se menea.
Bueno, que yo pensaba que no había curro, que cada vez soy más crédula y no sé por qué pensé que las vacaciones de mi hijo, las de mi medio limón y las mías iban a coincidir por una vez en la vida ¡ja!
En fin, si quiero, me puedo tomar el día libre, y digo yo ¿a cambio de qué? Así que, aunque sé que esta nimiedad no tiene más importancia que la que tiene, aquí estoy yo, comiéndome el coco loco, para ver cómo muerdo, mastico y trago esta nueva situación.