miércoles, 31 de agosto de 2011

Maestros y profesores y algo más que eso

Leyendo a "Maestra interina" en uno de sus últimos post (Últimas des-informaciones) se me cae el alma a los pies.
No es que piense que los maestros y profesores sean importantes para asegurar la calidad del sistema educativo, es que son IMPRESCINDIBLES.
Dejando al margen a quienes ejercen su profesión sin amarla, considero que quien se dedica a la docencia estando en contacto directo con los alumnos es porque tiene VOCACIÓN.
Afortunadamente tengo a mi alrededor gente estupenda que son maestros, que ponen a disposición de sus alumnos toda su energía, creatividad, entusiasmo y conocimiento. Adoran trabajar con ellos, ver sus progresos, procurando en la mayor medida de lo posible sacar lo mejor de cada uno... aprovechan los errores que se producen en el trayecto como impulso al aprendizaje, sus aulas se convierten en espacios donde se procura que todos tengan su sitio, su voz, su propia personalidad.
Estos maestros y profesores "llegan" a sus alumnos (nuestros hijos) de tal forma que les pueden llegar a marcar para toda la vida... durante todo el año llegan a ser sus modelos, el espejo en el que generaciones (futuras) se miran y proyectan...
Por eso no entiendo nada, no entiendo que a nivel público, se recorte en "recursos" humanos hasta el punto de no llegar a cubrir necesidades básicas dentro del aula (y por extensión, en todo el contexto educativo). Nunca entenderé que se recorte de forma tan masiva e indiscriminada de un pilar básico que contribuye sin duda alguna al auténtico bienestar social.
Os dejo aquí un corto estupendo de Beatriz M. Sanchís al que llegué por casualidad: disfrutad de él (sé que lo haréis). Y a vosotros, maestros y profesores, que dentro de nada comenzáis vuestro curso escolar, espero que os traiga recuerdos de esa parte tan agradecida de la docencia: el progreso y la evolución del grupo con el que trabajáis a diario. Hay buenos y malos momentos, pero quedaros siempre con los BUENOS... :)


Viñeta por cortesía de http://www.elmundoseacaba.com/public/news/

lunes, 29 de agosto de 2011

Un hijo como reafirmación de la pareja

Según una concepción sistémica de la familia ésta se concibe como un sistema que atraviesa una serie de fases más o menos acordes a su ciclo vital (emparejamiento; procreación; adolescencia, maduración y emancipación de los hijos etc).

Esta concepción aporta la idea de que los hijos (en las parejas que deciden tenerlos) son una forma de reafirmar el contrato adquirido por ambas partes al inicio de la relación. Los hijos son pues el fruto de un acuerdo entre la pareja como señal de que quieren seguir estando juntos.

Por lo visto, el hecho de plantearse procrear, según este enfoque, es una forma de renovar durante un tiempo más ese compromiso dentro del ciclo vital que corresponde a la procreación.

Ya os he contado otras veces que en mi caso particular he sentido puntualmente la "llamada de la naturaleza" y que ha sido en esos momentos cuando más brutal se ha mostrado en mi la necesidad de quedarme embarazada. Jamás hubiese imaginado que además hay implicado una necesidad de reafirmar el compromiso que tengo con mi pareja... para mi siempre ha sido más una llamada "biológica", he sentido que mi cuerpo deseaba volver a tener esa experiencia física del embarazo, quizá lo más parecido al "celo" de las hembras mamíferas. Pero igual, ahora que lo pienso, plantearse tener un hijo o más, debe ser producto de ambas cosas o incluso puede que haya más variables que afecten. Lo mismo que para no tenerlo(S).

¿Vosotr@s qué pensáis?

miércoles, 24 de agosto de 2011

Las vacaciones de verano están sobrevaloradas.

Sí, sí, que me he tenido que "ir" de vacaciones dos semanas en agosto... y digo "ir" porque irme irme, no me he ido a ningún lado.
En principio quería haberme pedido alguna semanita en julio, por esto de coincidir con mi otra mitad en sus largas vacaciones y con mi peque, pero no pudo ser y me las "concedieron" en agosto.
En agosto es imposible mantener a raya la economía doméstica si decides hacer alguna reserva vacacional de última hora, todo cuesta el triple o cuádruple de su valor y oye, no es que  no quiera generar beneficios en la potente industria del turismo "Españó" para ver si salimos un poquitín de la crisis, es que ¡¡¡NO SE PUEDE OIGA!!!, no se puede sin llegar a números rojos :(
Así que finalmente, nos decidimos por pasar unos días con los papis en el pueblo (vuelta a los orígenes) y hacer algo de turismo por los ya trillados campos castellano manchegos.
Estuvo bien para cambiar de aires, sobre todo después de autoconvencernos que en realidad, las vacaciones de verano están sobrevaloradas...
Porque seamos sinceros, en realidad ¿quién no ha disfrutado de una escapada estupenda a mitad de curso escolar sin necesidad de gastarse un pastizal? ¿quién no ha aprovechado el sábado y el domingo de una semana cualquiera del mes de febrero junto a una buena compañía?
Bah! si tampoco es tan importante irse de vacaciones en verano... ¿no? ¿o sí?

Tira cómica por cortesía de negroclarito.com

viernes, 22 de julio de 2011

El instinto.

Voy conduciendo a 20 km/h por la avenida principal que me lleva al trabajo... a una determinada distancia, giro por una bocacalle tan despacio que casi se me cala el coche, siempre estoy pendiente en ese punto porque nada más girar hay un paso para peatones que si no lo conoces, te comes directamente al que esté cruzando por él ... salvado el paso, una mujer se me cruza y se planta en mitad de la carretera... y yo freno, nada brusco porque ya iba casi parada... observo extrañada su comportamiento cuando delante de ella veo un pequeño de dos años que alocadamente se ha puesto a cruzar detrás de su pelota... Y se me ponen los pelos de punta porque compruebo que la mamá del nene se ha interpuesto entre él y mi coche... no hubiese ido a más porque iba tan despacio que me hubiese dando tiempo más que de sobra pero supe que, igual que ella, ... yo también hubiese hecho lo mismo. Y es que no te lo piensas, en segundos nuestro cuerpo reacciona muy por delante de nuestro raciocinio. Damos literalmente la vida por nuestros hijos y eso, es instintivo. Aún tengo marcas en las rodillas y en los empeines por una caída que sufrí con mi hijo en brazos hace un par de veranos (MAL POR MI, PORQUE NO DEBERÍA TENERLE EN BRAZOS MIENTRAS CAMINABA), por no caer sobre él, volqué todo mi peso sobre las piernas y quedé en genuflexión con mi hijo sano y salvo en mi regazo... él feliz pensando que estaba jugando a algún tipo de alocada montaña rusa y yo desollada por los adoquines incrustados en mi piel... Y lo más curioso fue que ni me plantée el cambio de trayectoria, mi cuerpo actuó por mi...

¿Qué experiencias habéis tenido vosotros?

lunes, 18 de julio de 2011

¿Pero cómo? ¿Cómo c--ño llegué hasta aquí?

Amig@s blogger@s, no sé cómo he llegado hasta este punto.

Literalmente me desplomo al llegar a casa... me caigo y soy incapaz de levantar un músculo sin que me chirrie el cuerpo.

No hago una vida demasiado sedentaria, aunque sinceramente no sé si en este término cabe el muy sedentario, poco sedentario y nada sedentario, o si simplemente se es o no se es activo...

De vez en cuando hago deporte, me voy con mi pequeñajo en bicicleta o camino por el pueblo... no es mucho, pero algo es algo... Aunque me temo que no es suficiente. Mi cuerpo se queja y ¡mucho! Me pide que me relaje un poco, que no le de estos subidones de adrenalina, que no le meta tanto estres laboral en vena, me pide que respete sus tiempos, que le deje dormir lo que debe, que lo alimente mejor, que sea cuidadosa con él y que le mueva.

Como no lo he hecho, pues ahora me hace boicot y eso es lo que sucede, cuando llego a casa... me caigo, me desmorono y no puedo.

Así que, estoy pensando en un PROGRAMA DE ACTIVACIÓN que va a ir en torno a dos grandes ejes: ALIMENTACIÓN y DEPORTE... sé que después de esto, la parte mental mejorará bastante.

Ya empecé a comer mejor y a dormir más...

En cuanto empiece a mover más el músculo, os cuento los efectos... y ya voy notando algo... ya voy por el camino...