sábado, 29 de mayo de 2010

Sé tú mi límite

Tu cuerpo puede
llenar mi vida,
como puede tu risa
volar el muro opaco de la tristeza.
Una sola palabra tuya quiebra
la ciega soledad en mil pedazos.
Si tú acercas tu boca inagotable
hasta la mía bebo
sin cesar la raiz de mi propia existencia.
Pero tú ignoras cuánto
la cercanía de tu cuerpo
me hace vivir o cuánto
tu distancia me aleja de mí misma,
me reduce a la sombra.
Tú estás, ligero y encendido,
como una antorcha ardiente
en la mitad del mundo.
No te alejes jamás.
Los hondos movimientos
de tu naturaleza son
mi sola ley.
Reténme.
Sé tú mi límite.
Y yo la imagen
de mí, feliz, que tú me has dado.

-Ángel Valente-

4 comentarios:

Rose Holiday dijo...

Estás en vena creativa....
el cansancio,el stress y la musa oprimida por tanto jaleo,que pugna por salir hacia alguna parte...sin duda..?¿?¿¿

precioso

Ciudadana Coja dijo...

Querida Rose!!
Uf! sé que tú me miras con esos ojos de bocalista que tienes, pero esta vez, la musa sonrió a Miguel Ángel Valente, un autor que estudié en el ya antiquísimos COU y que fue uno de tantos que marcó mi literatura.
Gracias en cualquier caso, ya sabes que las palabras de mis comadres son grandes acompañantes en estos ajetreados días.

Superwoman dijo...

Es una de las pocas cosas que me fastidia de haber hecho ciencias puras, todo lo que me perdí en BUP y COU sobre literatura.
Un supersaludo

ángel dijo...

Gracias por este poema, y por tu espacio que agradezco haber descubierto esta mañana.


Saludos...