domingo, 10 de mayo de 2009

LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA Y LA FIESTA DE LA BICICLETA

Ya empiezo a cogerle el "tranquillo" a esto de escribir todo de golpe
Estuve de visita relámpago por la Sierra Gredos, en el pueblo de Navarredonda de Gredos y me enteré que fue allí en el mismísimo Parador y en los alrededores donde sucedieron varios hitos "históricos" de los que contaré tres que me llamaron la atención:
El primer hecho en el que centrarse es que fue éste el primer Parador de todos los que se sucedieron después, gracias a cómo no los señoriales gustos del rey Alfonso XIII que iba de caza por aquellos parajes castellanos a por las cabricas montesas. Como era rey y se le antojaba ir allí de tanto en tanto, pues hala, a poner una chocilla donde él y toda su cohorte pasase los ratillos al amor del fuego (anda que si eso lo pudiese hacer yo, madre mía la de casitas monas que habría repartidas por el mundo).
Y digo cohorte y no corte, para enlazar con el segundo hecho, y es que en la zona hay numerosos restos romanos, como el de la foto, que se trata de un puente y una calzada que fueron útiles a estos nuestros conquistadores de a pie tan aficionados a poner pedrusquillos de acá para allá para ir más cómodos en los paseos militares.
Y el último acontecimiento a destacar es que fue en el "Salón del Silencio" del mismísimo Parador de Gredos (del que dejo pequeña muestra de documentos firmados por los protas participantes: Fraga Iribarne, Gregorio Peces Barba, Herrero de Miñón, Jordi Solé Tura, Gabriel Cisneros...) donde se establecieron las bases de la Constitución Española en 1978. Hay que ver, lo que se aprende viajando - y lo mal que se lo han montado siempre los políticos, pobriños qué mal vivían-.
El resto del viaje, a pesar de ser principalmente intelectual (vaya, nos tiramos descansando la mayor parte del tiempo) fue provechoso sobre todo por lo que me traje en la cabeza y también en el estómago, que yo creo que no he comido tanto desde hace tiempo ya y encima sin cocinarlo yo. De hecho, tuvimos la fortuna de estar disfrutando de variadas ofertas culinarias por ser el 80 aniversario del Parador.

Cambiando de tercio y para quemar ciertas calorías sobrantes, decir que hoy participamos de la Fiesta de la Bicicleta en este mi municipio, que como es costumbre llovió y que poco deporte nos marcamos para acabar tomándonos un vermut y unos montaditos en la tasca de siempre. Y es que, no me digáis que no, pero los españoles "semos" diferentes y siempre que nos reunimos acabamos sacando la tortilla de patatas (y no, no bailamos el "Paquito el Chocolatero", ¡pero a saber qué hubiese pasado con un par de vermut más!)

5 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

es nuevo e interesante lo que nos entregas para mi

gracias por compartir

saludos fraternos
un abrazo inmenso

Apát Lajos dijo...

¿Y el queso qué?

gemma.a dijo...

Me alegra saber que es interesante para ti. Yo he vuelto contenta de aprender algo in situ.
XD Apát... el queso no me lo traje en el bolso, ¿adivinas donde pues? Estaba delicioso, con un toque del queso en aceite manchego...Ummmm No sigo que no quiero despertarte el hambre XD

LUCIA-M dijo...

Me encanto este paseo. Por un momento me imagine allí
comiendo en ese parador y viendo ese precioso paisaje
Gracias por compartirlo
Besos

Cris dijo...

Pues poco puedo comentar más que si no se disfruta de esos placeres de la vida, qué nos queda entonces?