sábado, 4 de septiembre de 2010

El Faro


Me encontré a mí misma
en una pequeña cala de pescadores
después de mucho navegar a la deriva.

¡De milagro alcancé la orilla!

En la inmensidad del oceáno
me asedió la necesidad de desprenderme de todo:
Los zapatos, el alma, la falda, el corazón,
la camisa, el desasosiego
pesaban empapados de agua ...
Mi renacer, desnuda,
recién parida por una bocanada de espuma y sal.
Levanté la arañada mirada hacia las redes
y los aperos secando al sol
ofreciéndome una silenciosa bienvenida.
Las barcazas se recuperaban
del asedio de las olas en el amanecer.
Me encontré a mí misma
guiada, embrujada por el imponente faro
y derrumbada por el exhausto viaje
dormí y soñé que algún día
escribiría bellos poemas
inspirados en la mar y ... en ti.

3 comentarios:

Petardo Contreras dijo...

Muy lindo!
Pura azúcar!

Rose Holiday dijo...

parece sacado de un libro de Virginia Woolf,pero en positivo...;)
Mu chula
:)

Desperdigada dijo...

Es muy bueno, tus palabras han construido unas imágenes realmente potentes y una estética de un rehacer genial.
besoss!