lunes, 28 de diciembre de 2009

Yo para ser feliz...

...No necesito un camión.

Los días navideños tienen sus efectos secundarios, uno de ellos es el de repasar lo vivido y el otro el imaginar lo que nos queda por vivir. Y como todavía no he entrado en la fase de "las buenas intenciones para año nuevo" paso a hundir el diente a lo que llevo meditado hasta el momento:
Repasando lo vivido he caído en la cuenta de las veces en las que me he sentido plenamente feliz y curiosamente me vienen a la memoria aquellos momentos más sencillos y con menos artificios materiales.
Uno de los momentos digamos "top ten" de este año es cualquier domingo de siesta ya entrando el otoño y venciéndome sin resistirme al sueño, acurrucada entre las sábanas con mi hijo a un lado y mi pareja al otro. Momentos de parecida intensidad emocional los he vivido mientras paseaba por el campo, dejando descansar la vista en el horizonte o como hace poco, al despertarme mientras amanecía sobre el paisaje manchego cubierto de gotas de rocío y bostezando a mis anchas para morder el helado viento.


Habrá muchas definiciones sobre la felicidad, pero la mía la identifico sobre todo por un estado físico que comienza cuando siento ese ronroneo gatuno tan característico que me invade y que se va deslizando desde la boca del estómago hasta la nuca pasando por toda la espalda. Es una sensación de bienestar absoluto, de placer en su punto más álgido y mantenido sutilmente por esas emociones color azul vibrante.

Así que, puestos a sacar conclusiones del año que está a punto de expirar -quizá por puro autoconvencimiento tras no tocarme la lotería- tan solo apuntar que necesito la salud de los míos y la propia, la buena compañía de la gente a la que adoro y si puede ser con la naturaleza por testigo, pues mejor que mejor.


FELIZ ENTRADA DE AÑO... Y MÁS.


6 comentarios:

Melisa dijo...

Que así sea :)

lobo dijo...

Simple y efectivo. Me apunto a ese plato!

P.D: ¿estás segura de no querer el camión? jejeje

Ana dijo...

La felicidad de las pequeñas cosas... que sigas disfrutando de esos momentos en el año nuevo!!!! Un beso y buena entrada para ti también...

Chelo dijo...

Yo tampoco necesito un camión ;-)
Me identifico mucho con lo que has contado de la felicidad que producen las pequeñas cosas del día a día, yo digo a menudo aquello de "virgencita que me quede como estoy" :-D
Beosos y feliz año ciudadana y lectores de este blog

Superwoman dijo...

Creo que ahora que por fin veo una dirección aunque no vea el camino, empezaré a apuntarme a este plan de vida. Qué pena haber venido para tan poco tiempo, te sigo debiendo un café.
Superfeliz año nuevo

Ciudadana Coja dijo...

;)
Empieza a cumplirse lo de "estar en buena compañía"
Besos a todos y cuidadín con las uvas...