miércoles, 18 de febrero de 2009

PISTOLAS, ESCOPETAS Y DEMÁS JUGUETES BÉLICOS

Ayer, al ir a recoger al peque se me presentó una disyuntiva importante, para mí BASTANTE IMPORTANTE.
Mi hijo me pidió un juguete como el que llevaba su amigo Mario. Héte aquí, que el juguete era una imitación de las pistolas de los vaqueros del lejano Oeste o far far West. En la petición , me sorprendieron dos cosas: la primera que me pidiese que le comprase algo (cosa que nunca hace) y la segunda, que mostrase interés por un juguete de esas características.
Antes de responderle, mi cabeza pensante caviló dos cosas: la primera, que siendo joven me vi en la situación de ser madre y de NO COMPRARLE jamás de los jamases ningún juguete bélico y por extensión y sin relación ninguna ni PSP´s ni Wii´s, ni nada parecido; y la segunda que, en mi condición actual de madre, he dejado de darle importancia a esos absurdos principios que tenía siendo joven y no madre...
Así que, ahí andaba mi pequeño, esperando una respuesta de su madre que luchaba entre unos sólidos principios pedagógicos y otro no menos sólido pensamiento: "menuda gilipollez no comprarle la pistolita si le hace ilusión y nunca me pide nada".
Creo que en la labor que estamos teniendo su padre y yo en la educación del enano queda evidente que no somos partidarios de la violencia para solucionar conflictos, que la mayoría de las veces dialogamos y llegamos a acuerdos (salvo el día que te pilla el pie cambiado y te conviertes en el típico padre tocapelotas) y que le trasmitimos por activa y por pasiva que debe hablar para llegar a soluciones concretas. Sus juegos preferidos son la pizarra y los cuentos en plan "La pequeña oruga glotona" o "Un monstruo debajo de mi cama" o "A qué sabe la luna", "El pollo Pepe"...
De modo que, apostando por mi actual guerra particular en la que yo quiero ser sujeto activo de mi propia vida, me metí en una juguetería y le compré la pistola de vaquero que venía, no con una sino con dos pistolas, las pistoleras con balas y hasta la estrella de sheriff de la ciudad (amos hombre, qué cucada).
Me dije a mí misma para convencerme o justificarme (léase como convenga).
¿Acaso no le disfrazo muchas noches con su pañuelo y parche de pirata? ¿y acaso por ello le estoy incitando a montarse en un barco con piratas pongamos que somalíes y secuestrar a todos sus tripulantes? NOOOOOO.
¿Acaso no le cuento historias de reyes y princesas que viven de la sopa boba y de las perdices que se comen al final de cuento? ¿y acaso le estoy incitando a ser pro monarquía, ligarse a nuestra Leonorcita y convertirse en miembro de la realeza? NOOOOOOOO.
Ni qué digamos que mi hijo flipó en colores con su juguete, y tan contento estaba que intentó convencerme de que comprase otro par para poder "disparar a su padre y viceversa".
Por el camino le expliqué que a mamá no le iban demasiado esos juguetes, pero que si a él le hacía ilusión, lo respetaba... y llegó a casa y las aparcó en un rincón para jugar a poner su nombre en la pizarra (qué malote).
Al llegar el papi y ver la nueva adquisición me miró extrañado y algo contrariado me comentó que a él no le gustaban ese tipo de juguetes.
La verdad, pocos argumentos tenía, tan solo el que me salió:
¡Vamos a ver, los de mi generación hemos jugado de toda la vida a vaqueros e indios, a torer@s y toros y si me tiras de la lengua, hasta médic@s y enfermer@s y dime tú si hemos salido más o menos tarados que ahora nuestros hijos! Ya está bien de tanto pensar en chorradas, que lo importante es el día a día y que los juegos de los niños, no dejan de ser eso: juegos. Venga ya, que estamos perdiendo el norte pero de todas, todas!
Y ahora, toca preguntita, ¿qué pensáis vosotros?, de hecho ¿qué hubiéseis hecho en esta situación?
foto: teacuerdas.com

10 comentarios:

Anónimo dijo...

pues yo pensaba como tu, igualito, hasta q el jueves pasado en el cumple de mi peque le regalaron una escopeta de vaquero q hacia luces y ruido, el niño esta encantado y su padre tambien, y ahora pienso q lo importante es la educacion q les das..pero tampoco espero q le regalen mas cosas d eestas, jjejejeejeje

Galina dijo...

Buf!
Mi niño pequeño es chico, claro, y nunca vio la tele, salvo los tubbies de la BBC porque no la tengo sintonizada en ningún otro canal. Ven los dos (ella y él) dibujos animados pero nunca le había puesto nada que fuera violento más allá del Quijote. En el parque o los jardines nunca jugó a nada parecido a la guerra y esas cosas. Sin embargo, un buen día, entré en su cuarto y estaba jugando a disparar con una escoba como si fuera una escopeta.
¿Dónde lo vio? No creo que vaya en los genes masculinos, claro. Estoy hablando de hace un año, cuando tenía dos. Ahora sí vio Willy Fogg que tiene pistola y esas cosas.
No creo que tenga mayor importancia y es aplicable el razonamiento que haces con los cuentos de princesas.
Como casi siempre, será el ejemplo de sus padres y familiares el que seguirá y no lo que vea aquí y allá en la tele o donde sea. :)

madre reciente dijo...

Yo alguna vez jugué con pistolas de niña. Claro que mis padres no tenían esas disyuntivas. Creo que habría hecho lo mismo que tú dándole la menor importancia posible.

Por cierto, no creo que las consolas sean juegos bélicos o desaconsejables. Creo que hay videjuegos estupendos, auténticas obras de arte que abren la imaginación. Pero hay que saber, como con las películas o cualquier otra cosa, saber a qué se puede jugar y cuánto hacerlo. Y sobre todo no jugar en solitario, que en la consola esté siempre acompañado por su padre o su madre.

Ahora mi santo está jugando a un juego de estética muy manga, tipo rol, con una historieta muy elaborada y con la obra de chopin como banda sonora. De hecho uno de los protagonistas es Chopin. El resto de personajes se llaman cosas como Arpa, Alegretto, Salsa...

Me parece genial para un niño de 12 años por ejemplo.

Rose dijo...

A ver,Gemma,por lógica tu cabeza pensante de adulto -y madre por añadidura-relaciona el objeto pistola con "bélico" que es lo más coherente,vamos,digo yo...
En el caso de tu hijo... de ¿tres? años,cuya visión de lo que significa bélico supone seguramente un referente muy débil a algún superhéroe de la tele o quizás a alguna imágen de cualquier escena de una peli que haya escapado a ver...
y...-al grano Rosie- para nada implica
a)que el niño sea o se haga violento gracias a la pistolita
b)que el niño descontextualice lo que para él es un mero juguete, una novedad...un trasto más que ,encima ,ha tirado en un rincón en cuanto ha visto otro juego que le aporta más.

Tranqui,lo has hecho muy bien,si no se lo compras-si lo prohibes- ahí es cuando podrías haber metido la pata,o no?

LUCIA-M dijo...

Estoy de acuerdo contigo.
Mis tres hermanos siempre tenían esos juguetes
Y hoy son persona que para nada ama la violencia.
Pero ya ves esta mal visto ahora que se compren esos juguetes
Yo opino también como Rose, que hiciste bien.
Ayssss que difícil es ser madre!
Un beso.

Cris dijo...

Si, yo también estoy de acuerdo. Como todo en esta vida y más para la "profesión" de madres, hay que buscar más el equilibrio que los extremos. Las pistolas de vaqueros con su estrella y su gorro de cowboy es algo irreal para ellos. Es como cuando ven al correcaminos y que este mata al coyete como cien veces en cada episodio pero al final como es irreal no se le da más vueltas. Lo que hay que hacer luego a ciertas edades es mirar de qué pie cojea. Si es un ninyo demasiado expuesto a la violencia y ves que ya está empezando a utilizar la violencia hay que parar el carro. Y bueno, antes de llegar ahí pues no exponerlos a tanta violencia. Sobre todo la creible, la que se ve que la gente es de verdad y sí que me parece también que muchos videojuegos se acercan demasiado a la realidad y son mas para adultos que para ninyos y a veces esto no se controla.

Bueno pues eso, que el jugar a indios y a vaqueros pues es eso, un juego de ninyos y ya está :-)

Tatito dijo...

Este tipo de juguetes en peques bien educados y con valores no dejan de ser meros trastos que apenas afectan la parte emocional, por tanto, como profe que tb soy (además de medio americano medio leonés y medio asturiano, jajajajaja)te digo que has hecho bien, ya que, por lo que cuentas eres muy coherente con la educación de tu pequeño, por tanto, no tomes esto como una cesión a tus valores.

Parece que sé de lo que hablo y todo!!

Lil' kisses!

Brisa dijo...

Si yo he llegado a ser una persona ,a mi parecer ,lo suficientemente equilibrada como para vivir en sociedad despues de , haber vivido los violentos lanzamientos de zapatilla de mi madre , te aseguro que tu hijo no se verá influenciado negativamente por fantasear que es un pistolero del oeste.
Besinos

Joaquín Fernández dijo...

No hay nunca nada bélico en un juguete.
Peor es que inciten a los niños a jugar con muñecas que eso si que puede ser perjudicial para las tendencias normales de los críos.
Mi hijo siempre los tuvo, hoy es un buen cazador, pero nada más.
Mis hijas, muñecas y juguetes de niñas, hoy les encantan las armas y hasta tienen alguna de "aire suave".
Tonterías que no cuadran con las horribles películas y series de tv (y hasta dibujos animados que se las traen) que pueden ver a cualquier edad y a cualquier hora.
Por no hablar de la pornografía que se tragan sí o sí, con la que están de acuerdo los mismos que dicen horrorizarse ante una pistolita de plástico.
Habrá hipocresía mayor.

Joaquín Fernández dijo...

No hay nunca nada bélico en un juguete.
Peor es que inciten a los niños a jugar con muñecas que eso si que puede ser perjudicial para las tendencias normales de los críos.
Mi hijo siempre los tuvo, hoy es un buen cazador, pero nada más.
Mis hijas, muñecas y juguetes de niñas, hoy les encantan las armas y hasta tienen alguna de "aire suave".
Tonterías que no cuadran con las horribles películas y series de tv (y hasta dibujos animados que se las traen) que pueden ver a cualquier edad y a cualquier hora.
Por no hablar de la pornografía que se tragan sí o sí, con la que están de acuerdo los mismos que dicen horrorizarse ante una pistolita de plástico.
Habrá hipocresía mayor.