sábado, 17 de octubre de 2009

Crimen Sollicitationis

Hace poco, en una conversación de lo más casual con un amigo, comenzamos a hablar de cómo habían sido nuestras experiencias en los colegios de nuestra infancia y adolescencia. Un tema llevó a otro y acabamos recordando cómo eran nuestros profesores, en mi caso la mayoría eran monjas y no solían cumplir con la idea estereotipada que por entonces se tenía de ellas, yo he llegado a oir que por mis épocas las monjas eran "malas, malas" que pegaban a sus alumnos con una regleta y les infligían grandes presiones psicológicas, en mi caso y según recuerdo, había un poco de todo en la "viña del Señor", desde las "secas secas" que te perdonaban la vida con esa mirada de "por encima del hombro", hasta las más bondadosas -como cualquier mortal. En el caso de mi amigo, me contaba prácticamente lo mismo, con la salvedad de que los curas de su colegio tenían fama de duros y eso era motivo de que los padres eligiesen ese colegio y no otro. Ellos sí pegaban en el aula y castigaban a diestro y siniestro y estaba tan bien visto que todavía siguen con su metodología de enseñanza basada en la disciplina más férrea. También me contó una anécdota muy particular y que desgraciadamente he oído en más de una ocasión de gente cercana a mí y que ha estudiado en colegios católicos: muchos de ellos contaban que tal cura "tocaba" a los chavales demasiado, que incluso les habían pillado in fraganti y de la noche a la mañana, ese cura ya no estaba en ese colegio y por arte de birlibirloque estaba ejerciendo la docencia a kilómetros de esa ciudad, en otra congregación.

No quiero caer en el error, ni en el prejuicio de asociar la pederastia al sacerdocio, sin embargo, en mi persistente pensamiento idealista, no deja de chirriarme el hecho de que gente, que por lo general cuenta entre sus votos con la castidad y el amor a Dios, lo sea y además se le encubra. El hecho de que profesen una religión cuya base es el amor a todos los hombres (sin entrar a hablar de los crímenes de la Iglesia) hace que sus actos (reprobables en todos los casos) lleguen a mi con mucha más intensidad.

Por este motivo, os dejo el texto íntegro que me ha llegado vía facebook y que dice ser una nota de SKA-P:

¿Qué es el Crimen Sollicitationis?

Todavía hay gente que piensa que nuestra canción "Crimen Sollicitationis" es simplemente una canción contra los clérigos pederastas o
clérigos violadores sin más, y no es así. Nadie en su sano juicio puede justificar o defender un caso de abuso sexual, sea realizado por quien sea, da igual que sea cura, empresario o trabajador, hasta ahí creo que todos estamos de acuerdo.


El "Crimen Sollicitationis" es un informe formulado desde el Vaticano con la finalidad de exigir a sus clérigos el camino a seguir ante un caso de violación sexual en el que se vea involucrado alguno de sus curas u obispos. La finalidad es que no salte el escándalo, que no se vea involucrada la iglesia en estos casos tan horrorosos, se pondrá encima de la mesa mucho dinero para callar a los violados y si no hay reacción se le amenaza con la excomunión.


Han sido miles y miles de casos silenciados por este decreto. La actitud del Vaticano ante estos casos ha sido el encubrimiento, muchos clérigos violadores podrían haber sido encarcelados después de haber cometido una violación, pero estos monstruos estaban protegidos por sus superiores y en vez de pisar la cárcel eran cambiados de parroquia, por lo cual seguían violando a otras criaturas impunemente.

El actual Papa, Benedicto XVI, envía este informe a todas las diócesis del mundo y amenaza con la excomunión a todos aquellos que no lo cumplan, el entonces cardenal Ratzinger, fue partícipe del encubrimiento hacia las violaciones de sus colegas religiosos. EL ENCUBRIMIENTO ES UN DELITO.


Nosotros no tenemos nada en contra de la gente que felizmente sigue un camino hacia un Dios, lo respetamos profundamente, aunque no lo comprendemos...

Por favor, a los que no hayan visto el siguiente documental, les pedimos que lo vean tranquilamente y después nos den su opinión.


Primera Parte del Documental

Segunda Parte del Documental
Tercera Parte del Documental
Cuarta Parte del Documental

10 comentarios:

Melisa dijo...

Yo vi ese documental en la tele y me puso los pelos como escarpias. También hablaban de los dinerales gastados por la Iglesia pata tapar semejantes pasteles.

Y coincidimos en el colegio pero no en la impresión. La mía es nefasta. Aunque es verdad que a mí no me tocaron las mismas monjas en la egb y que mis salidas y personalidad (no más fuerte pero si más obvia) se daba de tortas con el ambiente del cole.

Además creo que el nivel era horroroso en casi todo.

Me recuerdo en esa etapa pintando símbolos judíos en el cuaderno de religión. Negándome a entrar en grupos cristianos o a tocar en el coro. Sin pisar la iglesia ni en mayo. Mintiendo sobre que mi padre no sabía leer para que no lo hiciesen en la comunión. Corrigiendo a las profes en alto... yo era carne de cañón allí.

Y la madre Puri un poco sí que sobaba :)

Ciudadana Coja dijo...

Pues sí, la madre Puri sí sobaba. Ahora ya no está, se fue a cuidar de sus padres...
Tienes razón en lo que dices, en el nivel y en el modo de educar. Todo muy de "señoritas cristianas". Sin embargo, yo fui amiga de una monja bastante revolucionaria que tenía el pelo a media melena y que finalmente la echaron. Apareció una tarde en mi casa, con una maletilla en la mano, sin dinero y sin tener a dónde ir. Esas fueron las consecuencias de su rebeldía. Y al contrario que tú, yo me dejé parte de la voz en el coro y aprendí a tocar la guitarra por ellas. Pero el tiempo, me dejó decidir por mi misma, y aquí estoy, pensando igual que tú.
:)

lobo dijo...

He oido hablar de ese informe y de las tácticas utilizadas por la iglesia para encubrilo todo. Es algo que se escapa a mi entender, y sobre todo a mi capacidad de perdón.

Prefiero no seguir, que este tema me enciende demasiado.

Rose dijo...

No he visto el documental,pero fuí a dos coles,uno de curas y otro de monjas,y aunque en ninguno aplicaban lo de "la letra con sangre entra"y conocí profes mejores y peores-como en cualquier otro sitio-ahora que miro atrás entiendo algunas actitudes tanto de unos como de otras que evidentemente escondían su homosexualidad....y no hablo de abuso hacia estudiantes,aunque también sé de casos.

Rose dijo...

¡¡AH!! Y había un curilla pequeñajo que sobaba,sobaba...y no a los niños ;)
ese de maricón escondío,ná!!

Chelo dijo...

me ocurre como a papa lobo, mi capacidad de perdón se agota mucho antes de rozar este tipo de cosas...

yo estudié con monjas y curas, en aquel enconces además de no tener elección, he de decir que en mi entorno nunca se produjeron este tipo de cosas que comentáis, al menos que yo fuera consciente, pero quien sabe...

Superwoman dijo...

Lo veo y te digo... pero te comento de ya que en Irlanda aquello era un escandalo y no solo por los abusos sexuales, sino porque hubo escuelas que eran autenticos campos de concentracion.
Un supersaludo

SaNti dijo...

Saludos!! Pues es la triste verdad, cómo se intenta silenciar tal atrocidad en vez de poner freno a estas aberraciones. Qué le vamos a hacer, la Iglesia siempre ha tenido (y tendrá) una cara, bastante grande, muy distante de lo que predica. Afortunadamente al final todo sale a la luz.

Hasta luegooo

LUCIA-M dijo...

Uff mejor no digo nada esto retrae malos recuerdos…
Afortunadamente al final todo sale a la luz.
Buena entrada!
Un beso.

Isa dijo...

Escalofriante, Ciudadana...
no hay cosa que me produzca más repugnancia que la pederastia y la hipocresía y mezqundad que profesan algunos de los que están llamados a amar a Dios y a los hombres y lo demuestran de una manera tan insana.

Os recomiendo que veáis La Duda, gran película que viene muy al hilo.

Yo no estudié en un colegio de monjas, aunque era religioso cristiano (como dice Chelo, en aquella época no había otra) y guardo un excelente recuerdo de mis profesores. Soy atea y desde muy temprano. No he hecho ni la comunión, algo aún bastante revolucionario a principios de los ochenta, y si hay algo que tengo claro es que mis hijos no van a ir a un colegio religioso.