viernes, 9 de octubre de 2009

ESE PEQUEÑO ESPACIO ENTRE EL TÚNEL Y LA LUZ DE AL FINAL

Hay fechas especiales no tanto por el día en sí (que también) sino porque te hacen caer en la cuenta del paso del tiempo y del impacto que éste ha tenido en ti.
Hace cinco años a estas horas, estaba despertándome para ir a la peluquería a peinarme (de las pocas veces que me he peinado en plan formal), a hacerme la manicura y maquillarme (de las únicas veces que me han hecho la manicura y maquillado). Metida de refilón en la vorágine de una historia que apenas reconocía como propia.

Me casé un poco por protocolo, en la finca de mi abuela, en el mismo sitio donde hacía treinta años lo habían hecho mis padres y que hasta ese momento, ninguna pareja más había pisado. La idea me pareció de lo más romántica y ya solo por el sitio y la compañía, mereció la pena.
Como soy una mujer más de impulsos que de otra cosa, me casé de repente y sin pensármelo, con esa persona que apenas conocía. Con el hombre que había conocido en un trabajo tan temporal como soporífero. Con ÉL sí, con ese -por entonces- casi chaval, tres años más joven que yo y que me hizo sentir ese flechazo certero, el golpe de esa pasión tan descontrolada que me llevaba en volandas al borde de la levitación y de la sintonía cósmica.
Y ni qué decir tiene que hemos aprendido mucho el uno del otro. Hemos ido comprendiendo qué es amar de verdad, hemos ido tirando el uno del otro para ir creciendo juntos hacia una relación más sólida, limando asperezas, hablando horas y horas hasta comprendernos mutuamente, una y otra vez. Nos hemos dado la mano cada vez más fuerte y hemos hecho una parte del camino: este camino labrado a base de alegrías y llantos, paradas, avances y reencuentros, donde hemos encontrado como compañero de viaje a nuestro pequeño. Un niño querido, el niño de nuestros ojos :), el niño que quisimos tener en el momento más álgido de nuestro amor, en el comienzo de esta carrera de fondo.
Soy feliz y afortunada por tener la familia que tengo, tengo ganas de seguir compartiendo cada minuto de mi vida con ellos, absorbiendo cada detalle de esta vida que he elegido y que me está enseñando tanto y dando todo.

4 comentarios:

Lola dijo...

Muchísimas felicidades a los dos. Es precioso lo que escribiste y se ve que sale del corazón. besos

Merce dijo...

Muchas felicidades. El tiempo pasa muy deprisa, verdad? seguro que pasasteis un buen día.
Besos, merce

Superwoman dijo...

Qué cosa tan bonita. Felicidades por ser como eres (es lo que te hace actuar como actúas).
Un supersaludo

Chelo dijo...

muchas felicidades!!!!