sábado, 4 de abril de 2009

ENSOÑACIONES

Extendió sus arrugaditas manos, de piel igual a una uva pasa, para deleitarse con la suavidad de las sábanas. Acariciaba como buscando para encontrarse.
Le hablaba a él en un susurro, quizá para no despertar del todo aquellos viejos recuerdos, recuerdos arrugaditos como su piel.
- "Amor, ahora me acuerdo a menudo de todas las veces que renuncié al calor del colchón y a la hiel de tu cuerpo. Cuántas veces intenté dormir en ese incómodo sofá de dos plazas para no aguantar nuestros aún más incómodos silencios."
Y de sus labios se adivinaba una levísima sonrisa, apenas sin fuerza, pero sonrisa al fin y al cabo.
- "Me acuerdo como si fuese ayer, de todas las veces que fui a darme eternos paseos por nuestra ciudad, porque necesitaba un respiro de ti, ¿tú te acuerdas?"
Y se le encogía el corazón con tan solo ese pensamiento.
- "Recuerdo nuestros enfados y nuestras miles reconciliaciones."
Y volvía a pasear sus dedos por las sábanas, con olor a jabón casero y a colonia de bebés. Esas sábanas de aquel lado de la cama en la que ella jamás había dormido.
- "Cuántas veces dejé de estar a tu lado, cuántas veces te quise cambiar. Pero éramos así y pasó la vida y así nos quedamos."
Se mantenía acurrucada en sus palabras.
- "El tiempo nos amansó. El cariño nos enseñó a aceptarnos."
Tan viejita ella, ese día no se levantó a ver el amanecer. Notaba los pies fríos y cada instante de su juventud se mostraba nítido en su memoria.
- "Te fuiste de mi lado, tan inesperadamente para no volver jamás. Acostumbrada a estar siempre contigo. Y ya no hubo más sofá, ni eternos paseos, ni reconciliaciones, ni besos."
Y sus pequeños ojos del color de la miel, se cerraban en torno a sus miles de ensoñaciones.
- "Espérame donde estés ahora, que seguro hoy cenamos juntos, después de tanto tiempo."

9 comentarios:

Rose dijo...

Cuando leas el post que estoy escribiendo.....¿qué nos pasa a tí y mi?¿somos alter egos o qué???

PRECIOSO...como tu corazón.

gemma.a dijo...

Ya estoy esperando ansiosa tu nueva entrada! No sé cuántas veces me habré metido hoy en tu blog...
Gracias por tus palabras cuore.

Galina dijo...

Tienes ganas de perdonar en general y el que tiene esa capacidad es que es bueno.
Creo.
Lo de perdonar, digo.

gemma.a dijo...

Yo hace tiempo que dudo mucho sobre mi bondad. He descubierto que soy capaz de hacer daño a propósito y no sé si eso es de ser demasiado bueno.
Antes si pensaba que era mejor persona, pero ahora, cuánto dudo de todo Galina!

LUCIA-M dijo...

Me encanto! Que dulzura, y amor.
Que capacidad de perdonar todo.
Te admiro querida Amiga.
Precioso escrito.
Un beso.

Melisa dijo...

No creo que sea incompatible ser buena gente y hacer daño a veces y en determinadas circunstancias.

Además. ¡Qué demonios! Te conozco hace mucho y sé que lo eres :)

Tatito dijo...

jolín, got tears in my eyes!preciosooooooooo!!!!!!un placer leerte siempre!!!!

Lil' kisses

Superwoman dijo...

Que pena no creer en el mas alla, seria hermoso...
Un supersaludo

CAPTAIN JACK ESPÁRRAGO dijo...

Ahora que tengo tiempo de bucear por tus intimidades públicas, me encuentro con esta pequeña maravilla.