miércoles, 29 de abril de 2009

MIS VISITAS AL PEDIATRA

Compañeros bloggeros pediatras, no os sintáis ofendidos por las opiniones que verteré a continuación, tan solo soy una madre insomne que no entiende de medicina ni farmacología y que busca desesperadamente un remedio -caserillo si puede ser- para que mi hijo pueda dejar de estar tan malo cuando se pone malo, que últimamente es muy a menudo.
Quiero que sepáis que mis visitas al pediatra se reducen básicamente a:
1. Revisiones anuales.
2. Vacunas.
3. Excepcionalmente cuando lo que padece mi hijo le lleva durando una semana.
y 4. Cuando la fiebre le ha llegado a 40 º C en las últimas 72 horas y no remite.
Con esto quiero decir que no soy nada asidua a la sala de espera del ambulatorio de turno y que no seré yo la que "pete" urgencias por cosas leves.
Es posible que nuestros pediatras estén jartitos de padres pesadísimos que van a la primera de cambio porque la caca del nene presenta guisantes enteros en su interior, es posible que por eso y por otros muchos motivos se parapeten detrás de su ordenador y te miren pocas veces a la cara para por lo menos tranquilizarte, o por lo menos tomarte en serio cuando vas a visitarles.
Lo que iba diciendo, mis dos últimas visitas han sido más seguidas de lo esperado, osea que en este año entrante, mi peque ha visitado a su médico la friolera de dos veces.
La primera vez fue hace un mes cuando al nene, de repente y sin previo aviso, le da una crisis asmática de agárrate y no te menees, al tiempo que le empiezan a brotar unas pequeñas ronchas por su cuerpo serrano. Ante este arrebato enfermil, los papis de las criaturas esperan durante todo el fin de semana a que se le pase , sopesando que quizá sea algo que haya comido y le haya dado alergia, o quizá el cambio de detergente de la ropa, o las consecuencias del cambio climatológico, ¿quizá la capa de ozono? pero viendo que la cosa le iba y le venía, decidimos llevarle definitivamente a urgencias del ambulatorio (que no del hospital) con la gran fortuna de que mi hijo se cura milagrosamente en el camino y cuando nos sentamos frente al médico mi niño tenía más salud que un bonsai en el jardín botánico. El diagnóstico del médico fue brutal, practicamente nos insinuó que nos estábamos inventando el tema como excusa para dar un paseíllo el domingo por la tarde. Sus palabras fueron: Si el niño no tiene nada, no le puedo recetar nada y menos basándome en lo que me decís... Pues sí, es lógico, pero TE JURO QUE NO ME LO HE INVENTADO, QUE YO LO HE VISTO, QUE SÍ, QUE TENÍA RONCHAS Y NO PODÍA RESPIRAR.... LO JURO...
La segunda y última vez de visita pediátrica, ha sido por algo que le ocurre a menudo, el peque se resfría y no le va a más, pero como le vaya a más, le entra la tos perruna que no arranca ni pa´lante ni pa´trás, os aseguro que sin exagerar, se puede tirar tosiendo a ritmo de segundero durante un día entero con su noche correspondiente. El nene no tiene ni fiebre, ni ojeras, solo el moquillo colgando y esa tos que se te mete hasta en la misma mielina... a punto de darme un cortocircuito neuronal.
Después de no pegar ojo en toda la noche y el niño quejándose de tener agujetas hasta en los párpados por tanto toser y toser, me presento a su pediatra pidiendo una solución y va y me dice serenamente que ES QUE EL NIÑO TIENE QUE TOSER, que está resfriado y que cuando uno se resfría TIENE QUE TOSER.
TO-CA-TE LAS PE-LO-TAS MA-NU-EL!!!!!
¿Que tiene que toser? perdona pero no me fastidies que si tiene que estar tosiendo durante más tiempo va a echar hasta los puñeteros pulmones por la boca. ¿Que no me puede dar nada porque tiene que toser?
Pues me voy directa al puñetero médico de cabecera para que me de un puñetero valium porque como siga oyendo toser a mi hijo A MI ME VA A DAR UN ATAQUE.
Y es que, ser madre es duro a veces, pero ser una madre frustrada por no poder ayudar a que tu hijo se sienta mejor ES PEOR TODAVÍA, y ser una madre frustrada y además con sueño puede ser MORTAL de necesidad.... y ahí lo dejo.
Reivindico mi derecho a ser esa persona que se asusta cuando su hijo no mejora enseguida, reivindico mi derecho a comportarme como un ser humano desorientado que pierde el sentido común 23,5 horas de las 24 que tiene el día, reivindico mi derecho a poder ir al pediatra sin que se me enfade el profesional de turno porque voy por una chorrada, de verdad, un poquito de comprensión ¿o es que aquí para ser padre hay que desarrollar superpoderes?

13 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

muy bien escrito pero sobre todo es la realidad..

un gusto leerte .

saludos fraternos
un abrazo

gemma.a dijo...

Hola Adolfo,
Gracias por tus palabras.
Por cierto, te estoy intentando insertar en mi lista, pero cada vez que abro tu link se me abren aproximadamente ochocientasmil más hasta que se me bloquea el portátil y luego tengo que empezar a reiniciar todo.. a ver si desde otro ordenador menos personal consigo algo.

Galina dijo...

Mi niño tiene esas toses que parecen de un hombre mayor y asusta. Después de un par de visitas al médico le pillaron que padece el síndrome de Thuron (no sé cómo se escribe) que dura hasta que tienen cinco años (va a cumplir cuatro) y que se manifiesta sobre todo cuando hace calor; con el frío no tose.
Ahora hace un tiempo que no le pasa, pero aquí en el invierno con la calefacción era muy seguido porque afuera estamos a catorce bajo cero y en las casas a treinta "sobre".

Dune76 dijo...

Hija, que razón tienes. Parece que en la sala de espera se les pasa todo y cuando entras a que les vea por fin el pediatra, después de estar una hora y media esperando, parecen más sanos que una manzana. Un beso!

gemma.a dijo...

Eh! mi compañera bloggera de Momentos! ¿Es casualidad que anoche pensase en ti y en cómo iría tu proyecto? Me alegra reencontrarte.
Saludos.

Anónimo dijo...

tenemos derecho a quejarnos, a sufrir por nuestros SB/SG y a que se nos comprenda, pero la empatía por las madres sufridoras es poco común en la mayoría de lares.
me reajunto a tu protesta

(he llegado a tí a través de SW)
petonets,
Sardi (Sayya, la guerrillera,... según nos levantemos)

gemma.a dijo...

Welcome Sayya!
Pues hala, a reivindicar a reividicar, a ver si sacamos algo en claro.
Ah! Galina, gracias por la información, me pondré a investigar sobre ello, pq es cierto que le pasa sobre todo cuando el ambiente se carga. En casa dormimos con la ventana abierta haga el tiempo que haga (que dudo mucho supere tus bajo cero)

Superwoman dijo...

Sardinilla, que gusto verte por aqui (cuidamela Gemma, que esta es otra gran SW).

Gracias a Zeus, aqui los medicos son de pago... o por lo menos asumen que estan al servicio del cliente. A buen entendedor...

Un supersaludo

Melisa dijo...

Tu pediatra es la mía? Creo recordar que sí...

Amalia Arce dijo...

Por alusiones....
Siento tus malas experiencias y que los comentarios sean generalizados contra lo mal que lo hacemos los pediatras...Quizá es cuestión de encontrar un médico en quién confiar y sepa si exageramos o no cuando acudimos con el niño.
No conozco a vuestros pediatras y haber hay de todo, pero también os aseguro que se aguantan muchas tonterías y mucha mala leche en las consultas....Tener hijos no es obligatorio y que de vez en cuando se pongan malitos....va en el lote!!! (y que conste que yo también tengo dos locas bajitas que no pocos días no me dejan dormir). A muchas personas parece que los niños les "estorben" sobre todo en las vacaciones escolares o cuando se ponen malitos. El sentido común se extinguió como lo hicieron los dinosaurios. Las enfermedades no se curan por arte de magia en la consulta...
En fin,que a pesar de la mala fama, a muchos nos encantan los niños (a pesar de muchos de sus padres) y hacemos nuestro trabajo con mucho interés.
Muy divertida tu entrada de todas maneras (como tantas otras)...algún día hago referencia en mi blog.
Saludos,
Amalia

gemma.a dijo...

Sé que lo que dices sobre nosotros los padres es cierto, en educación los maestros y profesores también los padecemos, sobre todo aquéllos que delegan en ti la responsabilidad de educarles. Por eso sé que no se puede hacer responsable al "otro" de tu propio hijo. También sé que ser padre es una opción pero eso no significa que no puedas ni rechistar cuando las cosas no funcionan como te gustaría solo por el hecho de que eres padre porque quisiste, lo emocional es importante y ese argumento es demasiado drástico.
Por cierto, ya lo hablaré cuando tenga un poco de tiempo, pero anoche visité urgencias porque jugando con su primo mi peque se estampó contra una mesa. Primera herida de guerra, el peque ya tiene puntos de sutura en la frente y en urgencias de pediatría no pudieron ser más amables... :)
Ya sé que hay buenos profesionales, pero de verdad hay una sensación general de cierta distancia... es posible que en parte provocada por quien va a visitaros.
Gracias por tus opiniones y estoy deseando que cuentes tus anécdotas ;)

Geminix07 dijo...

Puedes probar con te de cebolla, el olor es horrible,pero ayuda con las toses.

Solo pelas una cebolla mediana, la partes en 4 pedazos y la pones a hervir con 2 tazas de agua, cuando hierva lo cuelas y lo endulzas con miel.

Es preferible que se lo tome un poco tibio. Y daselo en un biberon para que no pueda olerlo.

gemma.a dijo...

Gracias Geminix07...
Decirte que estamos encebollados la mayor parte del tiempo... Te cuento, a parte del te de cebolla, hemos probado con el tarro de miel con la cebolla dentro, los vahos con cebolla y la media cebolla que le ponemos junto a su cama...
XD
Parece exagerado, pero es cierto y conseguimos que nene expectore de maravilla pero tos, lo que es tos, le dura la semana seguro!
Gracias por pasarte por aquí y bienvenida...